Siete años después de que la Audiencia Nacional clausurara el periódico, hoy ya no existe ni acusación de la Fiscalía ni acusación particular. El proceso sigue adelante sustentado sobre la acusación popular ejercida por la “Asociación de Víctimas del Terrorismo” y la “Asociación Dignidad y Justicia”.
Éste hecho rompe con la doctrina marcada por el Tribunal Supremo en el caso Botín, cuando se estableció que las acusaciones populares no pueden pedir la apertura de juicio oral cuando la Fiscalía y los perjudicados han desistido de la causa. En el caso de Egunkaria nunca existió acusación particular, y en lo relativo a la acusación pública la Fiscalía lleva tres años sosteniendo que no hay base para sostener la causa. Lo que se concluyo que para Botín no era suficiente, parece que sí lo será en el caso de cinco de los responsables de Egunkaria.Para sonrojo de un Estado que se dice “de Derecho”, hay que recordar que cinco de las personas detenidas por el caso Egunkaria estuvieron encarceladas por este proceso durante largos periodos de tiempo (una de ellas más de un año y medio, y otra más de veintiún meses).
Al cierre (que fue calificado de “provisional” por la Audiencia Nacional, y que en principio era de seis meses) le siguieron prórrogas que han logrado la desaparición definitiva del medio. Allí trabajaban 180 seres humanos.
Hoy comienza el juicio contra dos ex directores y tres ex miembros del consejo de administración del diario Egunkaria, quienes deberían tener el respaldo de todas las personas con una mínima sensibilidad democrática.
Para finalizar, unas lecturas recomendadas:
Sobre el caso en general: una muy buena entrada en “Quien Mucho Abarca”, donde encontraréis unos interesantes vínculos a las preguntas clave del proceso.
Sobre las chiripitiflaúticas acusaciones de la “AVT” y “Dignidad y Justicia”: el artículo de Carmen Lamarca, profesora titular de Derecho Penal de la Universidad Carlos III de Madrid.
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