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Niño Becerra: el Octavio Aceves de la economía.

Si los “círculos escépticos” que se dedican a denunciar las imposturas y charlatanerías de gente como Iker Jiménez o J.J. Benítez se adentraran en el mundo de la economía, su principal objetivo sería el catedrático de la Universitat Ramón Llull, Don Santiago Niño Becerra.

Al igual que Nostradamus, Niño Becerra se sirve fundamentalmente de dos herramientas para hacer sus predicciones: la prosa críptica (enunciarlo todo de una forma tan abierta y oscura que se pueda amoldar a cualquier evento económico futuro) y la precognición retroactiva (hacer casar tu prosa críptica anterior con lo que está sucediendo en la actualidad). Niño Becerra sólo tenía claro, como todos los economistas (desde austriacos a marxistas), que este ciclo económico estaba llegando a su fin. Así que, sabiendo que algo se iba a mover, decidió anticiparse “nostradámicamente”.

Veamos un ejemplo:

Prosa críptica: “el próximo Septiembre va a suponer el principio del fin del sistema económico en que nos hallamos inmersos desde hace casi dos siglos, y que se manifestará en una gran crisis que se iniciará en el año 2010” (Niño Becerra el 31 de Julio de 2007)

¿Cómo se concretará en septiembre ese “principio del fin”? No lo sabemos…o mejor, no lo queremos decir, porque como “el principio del fin” puede ser cualquier cosa (una estadística, unas declaraciones de alguien muy importante, un mal dato de esos que dan todos los días en el telediario de Antena 3…) sólo hay que sentarse y esperar a que llegue septiembre.

Bien, han pasado ya unas semanas y estamos en septiembre. Toca usar la precognición retroactiva. El mes va avanzando y no ha pasado nada especialmente relevante…claro, para vosotros, pobres ignorantes, pero no para la mente lúcida de Niño Becerra, que ya ha detectado que efectivamente el “principio del fin” que él mismo pronosticó ha llegado. El “principio del fin” viene en forma de impactantes declaraciones tales que:

The recession risk has certainly increased,’’ (Zach Pandl, economista de Lehman Brothers Holdings Inc.). “There is no doubt now that financial turbulence is having real effects’’ (Peter Kretzmer, economista senior de Bank of America Corp)"

A Niño Becerra estas anodinas declaraciones, y le cito textualmente, “le cortaron la respiración” el 10 de Septiembre. Sí, sí, lo sé, tal vez son un pelín decepcionantes para los que pensábamos que el principio del fin iba a acojonar un poco más…

En Noviembre, ante la decepcionante predicción que había hecho para septiembre, que no cumplió las expectativas ni de los más crédulos para con sus profecías, se vio en la obligación de reafirmarse, ésta vez recurriendo al viejo truco de “nuestros nietos verán que esto que acabamos de vivir ha marcado un antes y un después”. En palabras textuales y crípticas de Niño Becerra:

El pasado mes de Septiembre no fue un mes más. Cuando en el futuro la Crisis del 2010 sea analizada, los libros de historia constatarán que ese fue el mes en que todas las tensiones empezaron a manifestarse y a cocerse los ingredientes que, a finales del 2009, abocaron a la economía mundial a una crisis profunda, sistémica, y que supuso un reajuste al modo como hasta el momento se habían estado haciendo las cosas económicas y sociales” (Niño Becerra, 6 de Noviembre de 2007)

Como gusta hacer Octavio Aceves, al que de vez en cuando le va lo de arriesgarse un poco más (que se yo, jugándosela con el sexo del primogénito de los príncipes o con si España ganará el Mundial), Niño Becerra también apunta ocasionalmente a objetivos más concretos: “la marihuana se legalizará en el 2012-2013”.
Como veis Niño Becerra es multidisciplinar, lo mismo te dice el año que se acabará el capitalismo (en el 2070 según él) que se tira a la piscina con los futuros movimientos del legislador en materia de drogas. No tiene desperdicio el charlatán.

Por cierto, que la legalización de la marihuana coincidirá con el inicio de una fase en la que “se impondrá un modelo de economía regulada en todos los países” que durará tres años, hasta el 2015. ¿Cómo de regulada o de qué manera? Ya no los dirá Niño Becerra llegadas esas fechas. Lo que es acertar, acertará seguro.

Aquí van mis predicciones económicas, al estilo Niño Becerra, para el primer semestre del año que viene:

“Los dos primeros meses del 2009 se caracterizarán por una ‘paz bélica’ dentro de la oligarquía empresarial, que comenzarán a asimilar las inyecciones introducidas en el mercado crediticio en los meses finales del año pasado y que lograrán recuperar con timidez la confianza perdida por la primera fase de la crisis sistémica.
La oleada de absorciones empresariales, protagonizada por quienes salieron mejor parados de las medidas globales adoptadas en el ejercicio anterior, no remitirá hasta casi mediados de año. Llegados a este punto se comenzarán a avistar los síntomas de una nueva recaída, manifestándose de nuevo en una pérdida de optimismo que hará temblar los mercados bursátiles y nos hará recordar (aunque sin llegar a los mínimos históricos que hemos sufrido recientemente) las semanas negras de octubre del 2008”.

Si alguien me lo recuerda a mediados del año que viene, haré que esto case, palabra por palabra, con sucesos económicos que han sucedido en ese periodo.

Si Antena 3 se decide a hacer una segunda edición de “El Castillo de las Mentes Prodigiosas”, a Aramis Fuster y Paco Porras deberían acompañarlos como concursante de lujo el excelentísimo profesor Don Santiago Niño Becerra.

Especulación con bienes básicos, respuesta a Javier Caso

El compañero en IloveIU Javier Caso publica hoy una entrada con la que discrepo profundamente bajo el título “Cuando los bienes básicos empiezan a comportarse como activos financieros”. En ella se hace referencia a un artículo de Luís Martínez sobre el cual indica Caso que en él se señala “la verdadera causa de la actual crisis económica”, y ésta causa sería la especulación con bienes básicos.

Dice que “los especuladores (…) hoy atacan bienes básicos en todo el mundo, como los alimentos, la energía y la vivienda”, y finaliza su post pidiendo mano dura (…) desde las políticas del gobierno, con los especuladores (…) esos que hoy invierten sus capitales en el petróleo y lo encarecen abusivamente; esos que ayer invirtieron en bienes inmuebles y también pusieron sus precios por las nubes (…)”.

Estoy en desacuerdo con el núcleo central de su entrada por varios motivos que intentaré desarrollar brevemente:

1- Lo primero que merece señalarse, aunque no sea lo más importante, es que la especulación con bienes básicos es tan antigua como el propio “libre mercado”: un especulador es alguien que adquiere bienes a bajo precio cuando prevé un aumento de la demanda, esperando que esa demanda haga subir los precios, con lo que consigue vender por un precio superior al que compró obteniendo un beneficio. Hace muuuuchos siglos que existen personas que no buscan disfrutar del bien que compraban, sino beneficiarse de las fluctuaciones de su precio, y por supuesto que lo hacían con bienes básicos, como por ejemplo con el grano.

La diferencia entre los especuladores de hoy en día y los antiguos especuladores es que los especuladores actuales poseen más capital con el acaparar productos, y su incidencia es mucho más brutal.

En resumen: no ha surgido “hoy” un nuevo perfil de especuladores (como señala el texto), son los mismos de siempre pero la dinámica capitalista hace que su poder sea más determinante que nunca al acumular éstas personas más capital y poder así lograr con mucha facilidad que haya menos oferta y suban los precios (para luego desentenderse del negocio y dejar que exploten las “burbujas” estando ellos ya lejos del lugar del crimen).


2- La crisis no se produce por el fenómeno de la especulación: la crisis es una ley del ciclo económico capitalista. Es doctrina pacífica, pues la práctica lo viene demostrando una y otra y otra vez, que no puede existir capitalismo sin crisis periódicas. Entre otras razones las crisis vienen dadas por la disminución de la tasa de ganancia, esto sucede porque el aumento de la inversión llega a ser menor que el aumento de la ganancia, con lo que la proporción del valor agregado por el trabajo nuevo es menor.

Recomiendo la lectura del economista colombiano Héctor Mondragón por ser muy claro explicando éstas cosas tan complejas, él explica de una forma muy simple no sólo cómo se llega a la crisis sino también cómo finalmente sale “victorioso” el actual sistema productivo de cada crisis: “inutiliza grandes masas de capitales: la máquina sigue siendo máquina, pero deja de ser capital pues no sirve para producir ganancias, su dueño se arruina, los obreros son despedidos y sobre las ruinas resurge la acumulación de capital pues para los competidores victoriosos el aumento de la ganancia vuelve a ser más rápido que el incremento de la inversión.

A este proceso básico de la recuperación se agregan otros métodos, como el aumento de horas de trabajo de los obreros y la rebaja de salarios reales y prestaciones, aprovechando el desempleo; el aumento de la eficiencia de los trabajadores; el saqueo de otros pueblos (…); la conquista y la inversión en países o zonas atrasadas donde la tasa de ganancia es más alta; el cobro de intereses a las empresas del Estado o a otros Estados; o como quien dice, todas las ruindades que caracterizan al capitalismo”.

La posibilidad de especulación con bienes básicos es una manifestación más del sistema capitalista, no la causa de la crisis, pues ésta se encuentra en la propia dinámica del modelo productivo.

3- Intuyo que cuando Javier Caso pide “mano dura” al Gobierno para frenar la actividad de los especuladores no está pidiendo la prohibición de cualquier forma de especulación con bienes básicos…aunque me alegraría de que sí estuviera pidiéndolo: ello significaría que Caso está de acuerdo con, por ejemplo, la incorporación de la vivienda como servicio público (pasando a ser la vivienda un prestación pública, universal y gratuita como lo es actualmente la sanidad), pues la única forma de evitar totalmente la especulación con la vivienda es impidiendo la obtención de lucro con ese bien de primera necesidad.

Si, como creo deducir, lo que quiere decir Javier Caso con el “mano dura” es que se frenen únicamente las formas más sangrantes de especulación pero que se permita la pequeña y mediana especulación con bienes básicos…estoy en desacuerdo. Especular con bienes básicos para obtener lucro es algo que no debería estar permitido en ninguna medida: para ello habría que cambiar el actual sistema productivo y establecer un modelo socialista.

¿Creo que es mejor que se especule poco a que se especule mucho? Obviamente: también considero que es mejor que a un cónyuge se le pegue poco a que se le pegue una paliza brutal…pero lo que realmente quiero es que a las parejas no se les pegue en absoluto. Espero que sirva la comparación con el maltrato para que se visualice claramente mi posición como comunista en lo que respecta a éste asunto.