Ayer en el programa 59” de TVE (podéis ver el programa
pinchando aquí) se vivió una situación realmente sorprendente: todos los contertulios, desde los más reaccionarios hasta los más progresistas, de Casimiro García-Abadillo a Arsenio Escolar, coincidieron en dos de sus apreciaciones: 1) que los presupuestos que había preparado el PSOE eran regresivos; y 2) que de todos los partidos políticos a los que el PSOE podía recurrir para sacar adelante los presupuestos, sólo Izquierda Unida respondía a unos intereses puramente “de izquierdas” por no ser esclavo de representar a
ninguna región.

Incluso Labordeta, ex diputado por la Chunta Aragonesista, confesó que a él cuando era diputado los Presupuestos Generales se la traían al fresco, que lo que le interesaba eran las partidas concretas donde Aragón se veía involucrado, deduciendo de su experiencia personal que tenía dudas sobre si ERC se comportaría en el debate presupuestario como un partido de “izquierdas” o como un partido “catalán”.
Por desgracia dicho programa debió de tener una audiencia mínima, como sucede en general con cualquier programa en el que no salga Belén Esteban, no se hable de Paquirri o no se le vean los abdominales a Cabano. Y es que de haber tenido 59” una cantidad de espectadores similares a “Sin tetas no hay paraíso”, media España habría visualizado con claridad dos cosas:
- Que “derecha” e “izquierda”, lejos de ser categorías caducas (como pretenden “transversalistas” varios, desde falangistas hasta seguidores de Rosa Díez), responden a prácticas políticas perfectamente reconocibles. Y no sólo eso, sino que (lo que es sin duda más estupefaciente) ¡incluso la gente de derechas no considera una virtud que los presupuestos no sean “de izquierdas” (o, a sensu contrario, no consideran virtud que sean por tanto “de derechas”)! Cuando Paco Marhuenda, director de “La Razón”, denunció que los ricos no pagaban impuestos casi se me aflojan los esfínteres: hasta él encontraba poco progresista la política fiscal del PSOE.
Después de eso, al próximo que intente negarme la superioridad moral de la izquierda le mandaré por mensajería un látigo para que se azote a sí mismo veinte veces.
- Que es público y notorio (incluso para los contertulios de 59”) que no es compatible el comportarse simultáneamente como un “catalán” o un “aragonés” y como alguien “de izquierdas”. Que o actúas como se espera que actúe un catalán, o actúas como se espera que lo alga alguien de izquierdas. Sí, sí, ¡se puede ser catalán, español, aragonés, francés o asturiano y ser de izquierdas…pero –entiéndaseme-
no a la vez! Si quieres actuar como alguien de izquierdas, has de dejar a un lado que eres catalán, español, aragonés, francés o asturiano. Claro que a alguien de izquierdas le deben preocupar los problemas que sufren los asturianos, los franceses, los catalanes o los aragoneses, pero no por su condición de asturiano, francés, catalán o aragonés, sino por su condición de persona de izquierdas. Valiosa lección.
[
Entradas relacionadas...pues hay un montón: desde "
Preguntas sobre fiscalidad española para lectores avispados" de
Rafa, "
Marchando una de impuestos" de
Moscas, "
La supuesta oposición a la subida de impuestos" de
Alberto, "
La política neoliberal de impuestos del PSOE" de
Fernando, "
Penúltimo globo sonda fiscal" de
Hugo...hasta "
Britney Spears y su programa revolucionario de gobierno" de
ceronegativo...pasando por "
Sobre el Deficit del Estado" y "
Teoría del triángulo en las relaciones PP-PSOE" de
Viul...vaya, que os podéis hartar de leer cositas, ¡no será por falta de oferta!]