No me sumo al manifiesto

Soy muy poco “culofino” a la hora de adherirme a cualquier documento o campaña con la que comparta el núcleo esencial de lo que defiende. Haré hoy una excepción: en el caso del llamado “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet”, como tiene defensores de sobra, me permitiré presentar mis discrepancias, aunque comparto bastantes puntos de los que señala (sobre todo, claro está, el relativo a que sin orden judicial puedan cerrar páginas web):

El apartado número 5 del Manifiesto me parece que atenta gravemente contra los valores de la izquierda. Dice así: “Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista”.

Como dice mi amigo J.E., “¿nadie de la izquierda se ha dado cuenta que este punto sirve para justificar dejar de apoyar determinados sectores de la economía que no son rentables? Otra cosa es que yo opine que el Gobierno se equivoque apostando por sostener este modelo concretamente en el entorno cultural, pero este punto establece como fundamento (…) que el Estado no debería apoyar sectores industriales no rentables”.

Esto me lleva a pensar que mucha gente de izquierdas que se ha sumado al manifiesto lo ha hecho acríticamente, sin leérselo, porque aún con una ojeada diagonal el susodicho punto ya canta.

Un manifiesto que no quiera incurrir en los mismos lugares comunes de siempre tiene que señalar que los derechos de autor no son el enemigo. Bajo condiciones capitalistas de producción, los ebanistas hacen muebles, y mi amigo Morán hace cómics. Al ebanista se le reconoce el derecho a cobrar por los muebles que vende, y mi amigo Morán no tendría por qué tener que soportar que grandes empresas de descarga se lucraran ofreciendo las creaciones de mi colega.

Otra cosa es, claro está, que no tiene sentido que el ebanista cobre por cada vez que se usa su mueble, y que mi amigo Morán pretenda que se cobre cada vez que alguien lea sus cómics (cosa que, obviamente, no pretende). El canon no tiene nada que ver con lo que digo: todos estamos de acuerdo en odiarlo.

Y es que una cosa son los postulados tremendamente razonables y cojonudos que defiende gente como Richard Stallman o Lawrence Lessig, y otra cosa es pensar que descargarme de Megaupload el episodio de Perdidos de la semana (cosa que yo hago, por cierto) es un derecho que tengo como usuario de internet. No tienen nada que ver. La construcción ideológica que se ha hecho mucha peña para tener la conciencia tranquila mientras se descarga el episodio de Perdidos es acojonante.

Citando a SuperSantiEgo: “no deja de ser curioso que seamos tan desprendidos gestionando los derechos de reproducción de los demás y luego nos chine tanto que el cabrón de nuestro vecino nos mangue un poco de wifi”. Si fuera un millonario excéntrico me haría una camiseta con esa frase, que refleja a la perfección la hipocresía de toda ésta oleada de pesudorevolucionarios digitales postadolescentes.

Hace falta un debate serio sobre éste tema que se aleje de los tópicos de siempre. Mientras eso no suceda, tendremos de un lado a unos cabrones que gestionan abusivamente unos derechos de autor, y del otro unos tipos que creen que como tienen capacidad de descargase cosas gratis, eso es un derecho fundamental. Y en el fuego cruzado, pagando las consecuencias de tanta irracionalidad, mi amigo Morán.

El manifiesto sigue en ésta dinámica de trincheras tontas por ser acrítico con el segundo grupo de humanos.

No me enrollo más, que quiero ver antes de comer el episodio de Californication que me acabo de bajar.

26 comentarios:

Red dijo...

Yo le hacía a usted enganchado con el gatito y me ha escrito una entrada para enmarcar. No sólo eso, ha expresado algo que yo pienso mucho mejor de lo que yo había llegado a expresarlo, lo cual es de agradecer.

Una cosa que añadiría es que es muy difícil decir que no a alguien que aboga por una cultura libre, gratuita, para todos. Y no es cuestión de decir que no a eso, pero puede parecerlo... A mí me parece cojonuda la idea, que se lleve a cabo igual que se hace con la sanidad pública, con la educación pública (cuando se hace). Sí señor, yo quiero que haya una sanidad gratuita para todos, y también quiero que se pague a los doctores. Y ya de paso, si puedo elegir, no quiero que le paguen ni mucho ni poco: un salario justo por su trabajo, eso es lo que tienen que pagarles. Pues con los creadores, lo mismo. A eso no diré que no.

Vamos, o eso o si algunos de estos internautas pseudolibertarios (o libertarios para lo que les da la gana, más precisamente) resulta que están forrados, que se hagan mecenas, que es una forma de apoyar a los creadores que ha dado muy buenos resultados.

También he de decir que aparte de banda ancha tengo alguna cosilla registrada que me ha exigido trabajo y espero que me reporte algún beneficio. Eso me hace tan malvado y acaparador como cuando trabajo todo un mes y espero cobrar mi salario, si puede ser.

Javi dijo...

Se lo comenté el otro día a mi colega Morán por teléfono: yo sería el primero en apoyar que hagan de la cultura un bien público, y de los artistas funcionarios (porque no, las subvenciones al artisteo de la ceja no son eso, son otra cosa) ;-)

jesus dijo...

A mí también me chirría el apartado 5, pero también tu crítica me genera ciertas dudas:

El estado debe apoyar sectores industriales aunque no sean económicamente rentables por el bien del pueblo. Otra cosa es que la industria discográfica, sea o no economicamente rentable, no es socialmente rentable.

Es necesario que los estados apoyen con subvenciones a las industrias agropecuarias no rentables económicamente, a) porque no podemos comer dinero y b) por la gente del campo.

La industria discográfica ¿es rentable socialmente? ¿debe ser mantenida en los mismos términos?

Igual estoy diciendo alguna chorrada/burrada... decidme si es así, sólo es un pensamiento que me ha venido leyendote.

Jorge dijo...

Creo que haces referencia a dos problemas diferentes: uno recogido en la frase que citas y otro relacionado con las pajas ideológicas con las que justificamos nuestras acciones.

El segundo es complejo y requiere de un debate que no hemos tenido en la izquierda (y que sería oportunísimo abordar ahora, con la Refundación, para implicar a la peña que trabaja en la línea de Stallman y Lessing).

Con el primero no estoy de acuerdo contigo. Leamos de nuevo la frase:

"Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista."

¿Dónde habla aquí de rentabilidad o -peor aún- rentabilidad económica? La frase es muy ambígua, como requiere un manifiesto breve y con vocación unitaria. Por "industria obsoleta" o "adaptarse un nuevo entorno" pueden entenderse muchas cosas, una de las cuáles es la que apuntas tú, pero no creo que sea la única ni que se siga de suyo esa interpretación.

Javi dijo...

@ jesús: estoy de acuerdo contigo, no tiene nada que ver el sostener con ayudas el sector agropecuario que a, por ejemplo, la industria discográfica. Precisamente porque son cosas distintas, no podemos establecer como fundamento general que las industrias no rentables tienen que cambiar su rollo o morir (porque lo que puede ser cierto y aplicable a las discrográficas, puede ser chunguísimo para el sector agropecuario).

@ Jorge: tienes razón, he cogido la interpretación más chunga de las posibles de ese punto. Hay alguna interpretación con la que "industria obsoleta" puede no hacer referencia a la rentabilidad; aunque me cuesta imaginarla: si hacer hachas de sílex fuera super rentable, nadie diría que esa es "una industria obsoleta"...lo "obsoleto" y la crítica a lo rentable suelen ir de la mano (o igual es un rollo muy personal por lo vivido aquí en Asturias con el tema de HUNOSA, donde los detractores de que fuera sostenida públicamente usaban un lenguaje similar que no necesariamente hacía mención explícita a la "no rentabilidad").

¡Un abrazo!

jesus dijo...

Cierto, el manifiesto no habla de rentabilidad. La industria discográfica está obsoleta y no hace nada por renovarse, ese es el problema.

Yo hablaba de rentabilidad por esto: "¿nadie de la izquierda se ha dado cuenta que este punto sirve para justificar dejar de apoyar determinados sectores de la economía que no son rentables?".

Y he supuesto que el problema estaba en que efectivamente hay otros sectores de la economía que no son rentables y desde la izquierda se entiende que el estado debe apoyarlos... por eso sólo matizaba si el estado debe apoyar, creo yo, sectores necesarios de la economía, cuyo hundimiento representaría un problema para toda la sociedad, y que no se mantienen por si mismos.

Al distinguir entre rentabilidad económica y social me refería a esto. El manifiesto no ataca de forma genérica al apoyo del gobierno a las industrias no rentables. Sólo a industrias que, estando obsoletas, no intentan actualizarse, e intentan, es más, no actualizarse y que el estado les apoye en esta cruzada contra el mundo.

PD: Mi cabeza, adaptada para las ciencias y la objetividad, no da para mucho en estos temas... leáse mi comentario con tono humilde y casi interrogativo. xD y perdonen la parrafada

MarioJPC dijo...

Me ha gustado tu artículo y no eres el único que sobre el manifiesto dice "Sí pero..."
Yo he puesto mi opinión en mi blog y además te he enlazado al final.
Abrazos.

Red dijo...

Yo no voy a defender a la industria discográfica tal como está organizada, faltaba más. Tampoco tiene por qué hacerlo un trabajador de dicha industria, igual que un trabajador de la industria automovilística no tiene por qué defender las actuaciones de su industria. Pero desde luego defenderá que exista. Pues igual el de la discográfica.

Y sí, creo que la industria discográfica es socialmente rentable, igual que la cinematográfica, aunque esto es algo subjetivo. Es subjetivo porque lo es el valor del arte, pero no nos engañemos: en un sistema capitalista el cine es la industria cinematográfica, la música es la industria discográfica, el arte es la industria del arte. Podemos hablar de si el arte es socialmente rentable, si la música es socialmente rentable, si lo es el cine. Quizá no lo sea. Platón, en la República, parece ser de esa opinión.

jesus dijo...

También dudo de la aportación de las artes a la sociedad... pero es otra historia.

Asumiendo que efectivamente la música sea un valor para la sociedad y que deba ser apoyada, sería un error identificar "música==discográficas". "Música==artistas", las discográficas los mantienen, pero estoy seguro de que la producción musical podría, en su mayoría, mantenerse sin discográficas.

Así, no veo cual puede ser la aportación de las discográficas a la sociedad, más allá de los puestos de trabajo que crean.

jesus dijo...

perdón por el dobleposteo, matizo que no estoy en contra de la existencia de las discográficas, sino en contra de que se las proteja como si fueran "los caballeros andantes de la música y la cultura".

Lamento desviarme un poco del tema del artículo :S

Red dijo...

Jesus, al margen de nuestras diferencias de opinión creo que tenemos algo en común. Concretamente ese "doble igual" (Música==Artistas) me sugiere que hemos estudiado lo mismo... (y que usted quiere hacer una mera comparación, no confundir con una asignación XD).

Mire, ya digo que no estoy defendiendo a la industria en sí, pero sí, es cierto que los creadores, actualmente, viven de ella. Y no sólo los creadores, cualquier industria tiene sus empleados de todos los rangos y pelajes. Y ya le digo yo que cualquier propuesta que tenga esto en cuenta, tiene mi interés. Por mí, que la industria se vaya a hacer gárgaras y, como decía, la cultura fuera un bien público de verdad. Pero mientras no se plantee un plan así, teniendo en cuenta a los trabajadores (o sea, mientras no se plantee en serio, lo que pueda yo plantear aquí es mera especulación y dista mucho de ser un plan) yo creo que la industria tiene derecho a sobrevivir.

¿Tiene que protegerla el estado? Bueno, hasta cierto punto, si queremos ser justos, sí. El estado protege a cualquier industria, a cualquier negocio, incluso la especulación. Usted vende lo que sea y obtiene un beneficio económico. ¿Por qué, entre otras cosas, ha podido usted obtener ese beneficio y decir "ahora este dinero es mío"? Pues porque si yo voy y se lo quito, viene un policía a por mí. El estado defiende su propiedad, y debería defender también su propiedad intelectual, si somos justos. Por eso digo que algunos de los que defienden las descargas libres (libre libre quiero ser, libre yo quiero ser libre) son libertarios para lo que les da la gana. Si negamos que el estado proteja la industria discográfica, que tampoco proteja la industria, por ejemplo, textil, y si atraco una tienda de ropa que me lo impidan los dueños de la tienda... o que se aguanten.

Esto no quiere decir que me parezcan bien ni cánones ni cierres de páginas web. No creo que se estén haciendo bien las cosas. Lo que sí creo es que hay un problema con la propiedad intelectual, y muchas veces parece que la peña se opone a cualquier intento de solucionar el problema porque no consideran que lo haya.

Rafael Pla López dijo...

Me parece que confundes "industria obsoleta" con "industria no rentable" (desde el punto de vista mercantil-capitalista).
Y la cuestión está precisamente en que Internet convierte en obsoleto el sistema mercantilista de la cultura. La cultura es una necesidad social, y por ello debe desvincularse de la "rentabilidad" mercantil y de los capitalistas de la cultura (discográficas, compañías cinematográficas... y la SGAE), que se han convertido en obsoletos. No los trabajadores de la cultura, a quienes el Manifiesto respeta.

Anónimo dijo...

yo soy de los que piensa que la propiedad intelectual debiera existir al menos hasta la abolición de la propiedad de bienes materiales.

mitxel

Javi dijo...

@ Rafael: pongo en cuarentena que esté redactado desde una óptica "no capitalista" o "no mercantilista": el manifiesto está redactado, entre otros, por un tío que se jacta de "enseñar a Rajoy los secretos del Facebook".

No veo el anti-mercantilismo por ningún lado en el manifiesto (empezando por el hecho de que los dueños de las empresas de descargas en internet son también mercaderes, y no sé en qué parte del texto se amenaza sus intereses).

No veo el cuestionamiento al sistema mercantilista-capitalista hegemónico en la red que le atribuyes al manifiesto, la verdad.

Un saludo.

Jorge dijo...

@Javi: Yo no creo que Rafa diga (no sé si lo piensa) que el Manifiesto cuestiona la lógica capitalista, sino que la lógica de Internet, que el manifiesto de algún modo defiende o desea proteger (o una de sus lógicas), no se rige por la lógica capitalista-mercantil.

Yo estoy de acuerdo. Cualquier tecnología es ambivalente, pero en el caso de Internet ha tendido ha democratizar el acceso a determinados recursos (con límites: tener tiempo, un ordenador y una conexión) que te permiten hacer un blog, compartir bienes culturales (redes P2P), difundir tus creaciones (Guille Zapata ha conseguido que su corto sea el segundo más visto en youtube gracias a la licencia Creative Commons) o cooperar -como soñaba Marx- en la producción cultural (como la Wikipedia).

Creo que esto tiene mucho que ver con lo que llamamos comunismo y no deberíamos minusvalorarlo (ni tampoco negar los límites y contradicciones).

@Mitxel: Yo no estoy en contra de la propiedad intelectual, como no estoy en contra de la propiedad privada en general. El problema es qué tipo de propiedad intelectual (y privada) y para qué tipo de bienes.

A veces olvidamos que la propiedad puede ser de muchíiiisimos tipos (por ejemplo, la propiedad privada repúblicana defendida por Herbert Simon). Por otro lado, las licencias "creative commos" nod dejan de ser un tipo de propiedad intelectual, ¿no?

Javi dijo...

@ Jorge: las licencias de "copyleft" no dejan de ser una licencia de "copyright". Es algo tal que: "yo, que tengo exclusivos derechos sobre mi obra -es decir, que tengo el copyright-, te permito usarla y reproducirla bajo ciertas condiciones -por ejemplo que nombres mi autoría, que lo reproduzcas íntegramente o que no te lucres con él-".

Desconozco qué porcentaje de productos con "copyleft" se distribuyen a través del E-Mule o se bajan del Megaupload...veo por las fuentes que lo que se suele descargar son los productos de ocio masivos: películas americanas, series de la HBO, música de artistas de grandes discográficas...

Así que guay por el "copyleft", apoyo enérgicamente que quien desee ponga ese tipo de licencias a sus creaciones, pero lo que se descarga generalmente son productos sin esa licencia.

Valoro enormemente cosas como la wikipedia, o a la peña que desinteresadamente dedica sus esfuerzos a digitalizar "La Madre" de Gorki para que cualquiera pueda leerlo...pero el tema del "copyleft" no soluciona el problema de la protección a los derechos de autor y de cómo las grandes empresas de descaga atentan contra ellos (a no ser que impongamos que toda creación artística tenga que tener un "copyleft", claro).

Anónimo dijo...

tiene toda la razón Jorge, pero creo que hay que dar un toque de atención tanto a gentes como los de la SGAE, que pretenden vivir sin trabajar, como a quienes se piensan que a partir de internet todo el monte es orégano y que los autores deben morirse de hambre.

Ni lo uno ni lo otro defiene la cultura. En mi opinión, claro.

mitxel

Jorge dijo...

Sí, sí... Kaneda. Ahora he sido yo el que sin querer ha mezclado cosas.

Pero el manifiesto no va sólo contra el que se cierren determinadas páginas de descargas, sino contra que se abra la puerta a la injerencia no garantista en internet, lo que podría terminar afectando a otras cosas y perjudicando -indirectamente- a otras iniciativas.

A todo esto, yo soy un lego informático que no aprovecha ni la mitad de oportunidades que brinda la red...

Anónimo dijo...

mmmmmmmmmmmmmm Tengo opiniones encontradas en este tema... El tema de los derechos de autor me parece mogollón de complejo... Desde ¿qué es arte? ¿por qué tener que pagar por algo que en teoría no pueden evitar hacer, porque les sale como expresión suya? ¿por qué dejar que haya empresas que se lucren con el trabajo de otros: escritor-empresas editoriales, músico-discográficas? ¿por què no pagar por algo de lo que disfrutas gracias al esfuerzo de otro? No sè, me parece muy complejo y siempre que me pongo a pensarlo no llego a ninguna conclusión que me satisfaga... Pero dado que las mayores descargas ilegales son de películas-series americanas (bueno, también supongo que habrá tanto de porno alemán por ahí)y música de cantantes y grupos archiconocidos y aunque sí, lo sé, es una incongruencia el bajarse cosas con la autoexcusa de sentirnos Robin Hood cibernéticos, cuando están proliferando empresas de descargas que se están poniendo las botas gracias a estos justicierillos internautas, yo me descargo música, películas y series. Y no, no puedo sentirme culpable porque Quentin Tarantino tenga problemas por pagarse su cuarta casa, Lars Ulrich no pueda construirse su pagoda de oro (gran capítulo de South Park)y demás gente no lleve una vida de caviar y don perignon. Ya, en una empresa discográfica también hay tantos currelas que al final son quiénes pagan las consecuencias, porque obviamente si las cosas van mal, no va a ser el tipo que gana 3000 o más al mes el que pague los platos rotos, ni el que se baje el sueldo, pero entonces, ¿quién tiene la culpa? ¿Para evitar que sucedan estás cosas tenemos que someternos a la copyrightización de todo, o presionar el gobierno para que deje de tolerar los abusos sobre los trabajadores? Me gustaría saber con esta famosa crisis cuántos jefes y jefecillos han decidido bajarse el sueldo en vez de recortar personal...
Ainhoa
ps: si, no me he leído el manifiesto en cuestión así que una vez más hablando sin saber :P

jesus_gs dijo...

@ainhoa:

Te recomendaría que te leyeras el manifiesto, que es algo importante y no es tan largo...

"¿por qué tener que pagar por algo que en teoría no pueden evitar hacer, porque les sale como expresión suya?"

No sé si entiendo bien a que te refieres, pero que yo sepa son pocos los artistas que crean "sin poder evitarlo", como si fuera evacuar los intestinos. Crear arte por lo general requiere un esfuerzo y una dedicación.

Por otro lado, es cierto que la mayor parte de la gente que reivindica "el derecho de los artistas a comer", tiene un nivel de vida con el que otros solo podemos soñar. Intentan dar pena porque no pueden forrarse tanto como quisieran (no digo que esto anule su derecho a la propiedad tampoco).

Anónimo dijo...

¡Hecho! Ya me he leído el manifiesto en cuestión y me parece que aunque siendo bastante abstracto, en el sentido que como decía no me acuerdo quién en los comentarios, se ve que tratando de aunar opiniones de distintos "palos" puede dejar lugar a la ambigüedad, lo del artículo 5 es buscarle 5 pies al gato (valga la redundancia)... yo me tomo empresa obsoleta como lo que es :"obsoleta" que no responde ya a las exigencias actuales de los consumidores...
@jesus_gs: cómo ya he dicho antes tengo opiniones encontradas respecto a este tema con lo que suelo ser de "si o no, pero..." Pero respecto a la frase que remarcas en particular creo que te equivocas. Fíjate por ejemplo en la gente que escribe, fotografia, pinta, esculpe, diseña etc y que no consigue hacer de ello su modo de vida. Yo no conozco a nadie que luego haya dejado de hacerlo en su tiempo libre, con lo que sí, creo que es una expresión del carácter que no se puede evitar.
Ainhoa

Anónimo dijo...

¡Es que, que se yo!Acabaremos teniendo que comprar chistes para poder contarlos.
Ainhoa

Red dijo...

Y yo me pregunto, si la industria está tan obsoleta que no hace nada por adaptarse, ¿de qué se quejan los firmantes de manifiestos? ¿No será, precisamente, de los intentos de adaptarse de la industria? Estamos en nuestro derecho de que no nos gusten estos intentos, pero combatirlos negando que existen no tiene ningún sentido.

¿Internet ha dejado los derechos de autor en la edad de piedra? Claro, si consideramos que una de las reglas fundamentales de Internet es que cualquiera puede descargarse todo lo que quiera sin preocuparse de si está protegido por derechos de autor, y por supuesto sin pagar un duro ni al creador ni a nadie, pues los derechos de autor están en la edad de piedra. SI consideramos que esa es una de las reglas fundamentales de Internet. ¿Pero no es eso lo que se está discutiendo? No se puede usar la conclusión como argumento para apoyar la conclusión, oigan.

@Ainhoa:

Es cierto, muchos creadores crean, como se suele decir "por amor al arte". Y otros no. No me parece un argumento a favor ni en contra de nada. Es como decir que hay gente que se dedica a la jardinería por placer, y por tanto no hay que pagar a un jardinero. Por cierto ¿a usted le gusta el cine? A mí sí, bastante. Y no negaré que casi todo el mundo tiene una novela guardada en un cajón (o la tendrá en algún momento de su vida), pero ¿cuánta gente tiene un largometraje guardado en un cajón?

Le digo lo del cine porque cuando la creación es puramente individual y además es barata (como por ejemplo la literatura), habrá gente que lo haga por amor al arte, por expresarse, por placer, o lo que usted quiera. Cuando la creación es colectiva y cara (por ejemplo una película) o se mueve dinero o no se mueve nada. Y ahora le voy a contar algo personal: yo quiero entrar a currar en una de esas industrias tan odiadas y obsoletas. Estoy participando en un proyecto del segundo tipo (colectivo... y caro). Y currando en otra industria, a la que se le supone que no es obsoleta simple y llanamente porque es rentable (nos pongamos como nos pongamos, lo de "obsoleto" va por ahí, pues si hay rentabilidad nadie pregunta si "responde a las exigencias de los consumidores"), porque de momento ese proyecto no me da dinero. Y no, si sigue sin darme dinero, no voy a seguir con ello. Porque una cosa es realizar una actividad artística individual porque a uno le da la gana, al ritmo que quiera o pueda, etc., que estar currando ocho horas y que te digan "tienes que tenerme tantas páginas para mañana".

Anónimo dijo...

A veeeeer... Que no estoy apoyando el manifiesto ni dejandolo de apoyar... Es más diría que por su carácter aunador y buenrollista deja bastante que desear y no estoy para nada en contra de que a la gente se le pague por su trabajo (me ha gustado lo de la jardinería) ¡al contrario! Sin ir más lejos vivía hasta hace un par de meses con una escultora y un diseñador gráfico y sé lo que es que tu trabajo se tome a chiste o que la gente piense que cómo te gusta tu trabajo te dicen "ay! pues me podías diseñar un logo para mi empresa" y piensan que ni les vas a cobrar y además les vas a estar agradecido, ¡manda narices! Vamos, quién no va donde su amigo dentista y le dice " a tí que te gusta tanto y que tienes tanta maña hadme un par de empastitos gratis" En fin...
Y lo de mis preguntas no eran en plan sarcasmo, sino de verdad cosas que me pregunto y a las que no se responder sin peros porque me parece un tema complejo y ni blanco ni negro, cómo no me cansaré de decir.

Red dijo...

Bueno, lo de apoyar este manifiesto concretamente o no apoyarlo es un tema complejo. Uno puede apoyar manifiestos por muchas razones. A veces, como dice el Hijo Rojo, basta con compartir la idea esencial aunque uno no comparta todas las ideas. De todas formas, todo depende de lo que uno considere esencial. Para mí la idea esencial de un manifiesto no es necesariamente un resumen de lo que se dice en el mismo, sino que tiene más que ver con las consecuencias que pueda tener suscribirlo. Y esto tiene mucho que ver con lo que se pretende con el manifiesto: aunque no siempre coincide lo que se pretende con lo que se consigue, es una buena pista de lo que se puede conseguir.

¿Qué pretende realmente este manifiesto? Si la idea es criticar (y evitar que se apruebe) lo que propone el gobierno, puedo firmarlo aunque no comparta todos sus puntos, ni siquiera la mayoría. Si lo que se pretende es sentar cátedra, establecer una doctrina sobre los derechos de autor e Internet, entonces no lo firmo, porque tendría que estar de acuerdo con todo lo expuesto para querer sentar esa doctrina.

¿Mi opinión? Quizá sea un poco de ambas cosas. El manifiesto quiere oponerse a la propuesta del gobierno. También quiere aprovechar el rechazo que genera una propuesta claramente abusiva para dar fuerza a una doctrina sobre los derechos de autor e Internet. Mi conclusión: no lo firmo.

Javi dijo...

Yo como decía soy super poco exigente para adherirme a causas de éste estilo (un compañero suele decir que si su firma se devaluara con el uso, lo suya ya no valdría nada porque la pone en cualquier papel...a mi me pasa parecido).

Lo que pasa es que cuando me encuentro ante algo que, como ésto, está ya tan "hiperdefendido" en la blogosfera y que además es tan "transversal" (que lo puede suscribir gente con quienes tengo posturas diamentralmente opuestas sobre el modelo de internet en general al que querría llegar...) pues me permito hacer cosas como ésta y discrepar.