¡Autoconstricción, muchachada!

Uno no debe confundir sus pasiones privadas con lo que es bueno. Creo que esto lo tenemos todos más o menos claro. Un ejemplo: subirse a la azotea de tu edificio a lanzar pelotas de golf al vecindario seguramente sería tremendamente divertido, pero uno tiene que pensar que puede abrirle la cabeza a alguien. La gente normal, tras ésta breve reflexión, decide no subir con su “hierro 5” a practicar a la azotea.

A veces las personas, tal vez por desconocer que lo que hacen está mal o porque simplemente el mal provocado les compensa la diversión, deciden dar rienda suelta a sus pasiones.
Si hubiera una gran cantidad de gente que no hiciera un juicio interior adecuado sobre lo que supone jugar al golf en la azotea, y subieran a lanzar pelotas al vecindario, seguramente se hiciera una “ley de represión del golf de altura”. Esa ley modificaría el Código Penal y establecería penas especialmente graves para quienes dañasen al prójimo haciendo éstas prácticas. Es decir, se tomarían medidas concretas para disuadir de una práctica que es dañina.

La cosa se complica cuando lo divertido es malo, pero no tiene una víctima demasiado concreta, o la víctima es uno mismo. Imaginémonos que Telecinco pagase a un ex alcalde chorizo para que fuera a uno de sus programas a contar cómo robó el dinero, qué hizo con él, cómo era su vida de cacique…Seguro que, si el chorizo tiene algo de gracia, el programa resulta bastante entretenido. A mi seguramente me gustaría verlo.

A diferencia de lo que sucede con lanzar pelotas de golf en la azotea, el ver la entrevista al chorizo no tiene más víctimas directas que nosotros mismos. Si miramos un poco más en profundidad también nos saltarían algunas dudas sobre la conveniencia moral de pagarle dinero a un chorizo para que se jacte de sus chorizadas. Esto es, de premiarle como ladrón. Todo ello para que Telecinco se lucre, claro está: no le premia altruistamente, es parte de un contrato de servicios con el que pretende recuperar el premio dado y embolsarse unos cuantos millones más.

¿Quién es dañado en esa acción? ¿una especie de moral colectiva a la que le repugna el que para hacer negocio se premie a alguien su mala conducta? Yo al menos no lo tengo nada claro: no parece en principio que en el caso de la entrevista al chorizo haya víctimas, y no se deberían punir acciones en las que nadie sale dañado.

Así que, a diferencia de lo que sucedía con el jugar al golf en la azotea, deberíamos descartar la “ley de represión de la entrevista a chorizos”.

Si realmente la acción nos repugna, pero no la vemos sancionable, lo que deberíamos hacer es apelar al juicio interior de cada cual para que no enchufase Telecinco. Aunque uno considerase que ver la entrevista pudiera resultar muy divertido, no debería verla. Lo apropiado seguramente sería ver otra cosa, y hacer así un boicot a una acción lucrativa que se sostiene sobre algo moralmente despreciable.

En eso está Antonio Rico, algún compañero de agregador y militancia, y unos cuantos cientos de personas más. Como me parece algo que se debe hacer, me uno la iniciativa:

Animalicos que leéis éste blog: ¡no veáis la entrevista a Cachuli!

5 comentarios:

Óscar dijo...

Pobre Julián, es un incomprendido. Es el Robin Hood de nuestro tiempo.

Yo soy partidario de, cuando tomemos el poder, en una plaza secundaria de Frutogrado (evidentemente la principal será para el glorioso líder, Paco) erigirle una estatua junto a su señora Isabel Pantoja. Una Grande de España.

La realidad es que nosotros, vulgar vulgo (valga la redundancia), no somos capaces de asimilar que haya gente mejor que nosotros y que nos supera en toda las facetas de la vida y por lo tanto les tenemos envidia. Y esa envidia nos lleva a acusarles de barbaridades que gente de su categoría nunca se rebajaría a hacer. Como robar.

Así que, Javi, por favor... un poquito de respeto.

mario dijo...

Hola,
interes en un intercambio de enlace con mi blog de noticias y actualidad?

saludos
mario - economia24

Kaneda dijo...

@ óscar: admito que en mí caló muy profundamente aquella campaña de las primeras municipales del PCE que decía algo así como "quita un cacique y pon un alcalde". Mi odio a cachuli no es sino la continuación lógica de aquel maravilloso eslogan XD

@ mario: el intercambio interesado de enlaces me parece que está muy feo. Si te mola mi blog enlázalo sin más.

Yo enlazo blogs con los que tengo especial afinidad o que creo que pegan con la temática de ésta página (hay muchos más blogs que me encantan y que leo pero que no linko). Si valorase que el tuyo es linkable lo linkaría "a título gratuito", uséase, sin contraprestación de linkamiento recíproco.

¡Recibid un cordial saludo!

Anónimo dijo...

Bueno creo que estamos ante un caso bastante similar al del Dioni. Vi la entrevista a Roldán y una vez más telecinco cumplió con su labor en defensa de la verdad.

Creo que es muy injusto que pretendas castigar a t5 una cadena comprometida por la emisión de un programa de interés general.

La tolerancia debe ser la base de toda crítica política.

Espero que no os moleste mi opinión. Me ha resultado muy hippi el blog, enhorabuena.

Anónimo dijo...

Y si en lugar de a Muñoz el entrevistado fuera De Juana Chaos? Una persona que ya ha cumplido con la justicia, desde el punto de vista legal, que la justicia no le reclama ningun dinero, y ahora en libertad decide ir a una entrevista y cobrar por ello 350.000 euros (y me da igual en que cadena sea) Pensariamos lo mismo? Yo creo que no.

Preguntas por las victimas de este caso, pues para mi lo son todas las personas a las que muñoz en su dia estafo, robo, las que se quedaron sin sus casas, el pueblo de marbella en general, que ven como alguien que ha hecho lo que ha hecho julian muñoz no solo se pasa 4 dias en prisión para todo lo que tiene pendiente, no solo no devuelve todo lo que ha robado, no solo no se compensa a los afectados, sino que encima le pagan un paston mas por contarlo. Ademas, las victimas y las daños mas graves muchoas veces son las que no se ven