El enésimo retorno de los vampiros: cochinazos y castísimos, para todos los gustos

Cada cierto tiempo vuelve a ponerse de moda la temática vampírica. El público al que se dirigen las películas y libros de vampiros es fundamentalmente a los adolescentes, quienes suelen sentirse atraídos por todo lo relacionado con la muerte, la sangre, la oscuridad y el sexo con macizorros blanquecinos con colmillos largos. Prueba de ello son la cantidad de tribus urbanas adolescentes que son de estética proto-vampírica en mayor o menor medida (desde los heavys hasta los góticos pasando por los emo).

He de confesar que a mi los personajes vampiros me caen mal por lo general. Su rollo místico y sabiondón les suele hacer parecer pedantes insufribles. Creo que a una persona que ha vivido cientos de años el ir de listilla le habría cansado a los ochenta o noventa años de existencia: intuyo que llega un punto en el que ir de intelectual cansa y uno prefiere llevar una existencia menos engreída y jactanciosa. La gente realmente sabia no suele ser vanidosa o estirada, sino todo lo contrario.

El único vampiro que me cae majete es Louis de “Entrevista con el vampiro”, y eso porque es en cierta manera un anti-vampiro: está harto de la inmortalidad, tiene una depresión crónica y no es un ser apasionado (su falta de pasiones es lo que le permite adaptarse bien al paso de los tiempos: no se encapricha con ningún modo de vida especial, los aborrece todos por igual). Louis es tímido, humilde y seguro que cuenta chistes a lo Eugenio, sin reírse.

Actualmente el nuevo asalto del vampirismo a la primera plana de actualidad lo están liderando dos productos: una película que pronto se convertirá en saga (“Crepúsculo”), y una serie (“True Blood”).

“Crepúsculo” no para de ser comparada con “Harry Potter”, y no sin razón: ambas películas tenían un éxito asegurado en cuanto venían de novelas para público joven que habían vendido millones de ejemplares. El “fenómeno fan” les precedía. Además tanto “Crepúsculo” como “Harry Potter” son “sexualmente aptas” para los más peques. Son algo oscuras pero muy “light” a la vez (no en vano la escritora de "Crepúsculo" es mormona y en sus novelas se refleja lo de "mira pero no toques, toca pero no pruebes, prueba pero no saborees" -en la portada de la primera novela sale...¡una manzana prohibida!...más obvia y explota-)

“True Blood” se vende como la última obra de Alan Ball, guionista de “American Beauty” y creador de la excelentísima serie “A dos metros bajo tierra”. La serie tiene un buen planteamiento: una sociedad donde los vampiros son una raza más de civiles (con su propio lobby y su partido político). Han salido a la luz al no necesitar morder más a la gente porque compran sangre artificial embotellada (una especie de cerveza llamada “True Blood”). Todo esto visto desde la perspectiva “paleta” de la América profunda, que es donde se desarrolla la serie.
Ha visto sólo un par de capítulos y es pronto para juzgar el producto, pero ya puedo decir que la serie no tiene el espectacular arranque de “A dos metros bajo tierra” ni la originalidad estética de “American Beatuy”. Como la idea de la serie me parece buena, habrá que darle una oportunidad.

5 comentarios:

ceronegativo dijo...

buhhhhhhhhhhhh!!! basta de series yankies, queremos marxismo del duro!!! queremos lenin venaaaaaaaaaaaa!!!!

menos californication y mas empirocriticismo!!!!!

moixocoixo dijo...

Je, je, je... No sabía que hubiera tanto fan de los vampiros en el rojerío.

Buen artículo, de todas maneras yo me quedo con los Vampiros de John Carpenter. La moda de vampiros llorones de la Rice hizo estragos.

Salut!
Xavier www.moixocoixo.com

aouita dijo...

Una peli genial y que os recomiendo de vampiros: "let the right one in"

Marcos Bahn dijo...

True Blood mejora sustancialmente con el paso de los episodios.

Me arrastraron a ver Crepúsculo el lunes pasado y, sí, es muy floja y muy emo-teen-bailedefindecurso.

Curiosamente ambas explotan la idea del vampiro atormentado que Anne Rice usó como nadie con Louis, pero sólo con True Blood te acercas algo a empatizar con el protagonista y te crees que puede ser que la inmortalidad no es tan buena como parece a primera vista.

Kaneda dijo...

@ cero: ¡volverá el empirocriticismo, lo hará!

@ moixocoixo: los rojos estamos en los sitios más inesperados XD

@ aouita: me la apunto.

@ Bahn: entonces sigo tu sabia guía y persistiré con True Blood!