El Necronomicón de Utrecht

Estaba ayer escuchando a Gustavo de Arístegui hablar sobre el viaje de Moratinos a Gibraltar. Estaba el tipo que si Tratado de Utrecht pa’ aquí, que si Tratado de Utrecht pa’ allá…el caso es que quedé intrigado, porque mirad que el Tratado de marras es mítico pero…¿a que nadie se lo ha leído? ¿Eh, eh, a que no? Menos mal que el periódico de la gente decente, el ABC, en su infinito afán pedagógico, nos acerca dicho documento histórico.

Gracias a su aporte, los ignorantes como yo hemos podido descubrir algunos apartados estupefacientes del famoso artículo X como el que sigue: “Y Su Majestad Británica, a instancia del Rey Católico consiente y conviene en que no se permita por motivo alguno que judíos ni moros habiten ni tengan domicilio en la dicha ciudad de Gibraltar”. No se andaban con pijadas sus Majestades.

Supuse que dicho apartado no estaría hoy en día en vigor, lo que me llevo a preguntarme…¿y el resto? ¿estará vigente?

Al parecer excepto la no entrada en el puerto de “navíos de guerra moros” y la permisividad de la práctica de la religión católica, el resto de cláusulas se han incumplido flagrantemente por unos, por otros o por ambos: ni se corresponde lo cedido con lo apropiado, ni se mantiene la región incomunicada, ni se prohíbe la entrada de cualquier mercancía gibraltareña en España…

El Tratado de Utrecht no parece tener más valor que el meramente histórico, aunque no sea denunciado por ninguna de las dos partes por motivos obvios: los británicos están contentos con él porque consagra su soberanía sobre el Peñón, y a España le agrada porque le permite tener la primera opción sobre el territorio en caso de que los británicos decidan desprenderse la ciudad.

Os invito pues a considerar dicho Tratado como un libro mágico más, de escasa o nula aplicación práctica y cuyo poder reside en su mero nombre y no en su contenido, sumándolo así a otros títulos similares e inútiles como el Necronomicón, el Grimorum Arcanorum, el Libro de las Sombras o la Constitución española.

10 comentarios:

MarioJPC dijo...

Buena entrada je. Realmente derecho se ha convertido como antaño teología en la base de cómo funcionan ciertas cosas del mundo, por encima de cualquier otro método, sin saber muy bien por qué, je. Si eso no es magia...

Red dijo...

Si es que hay que ver, es darles un pedazo de tierra a los pérfidalbionenses y enseguida te la están llenando de moros y judíos. Exijo que se declare la guerra a Gran Bretaña, y que se dispute la dicha guerra según lo establecido en el Tratado de Tinky-Winky: a bofetadas entre la Reina de Inglaterra y el Rey de España, o entre Mr. Bean y Chiquito de la Calzada, a elegir.

He dicho.

Anónimo dijo...

eso, eso, un enclave protestante en suelo patrio, y ustedes tomenselo a chirigota.

Anónimo dijo...

era yo



mitxel

Javi dijo...

Una de las pocos pensamientos políticos que mantengo desde mi infancia es que los conflictos entre países deberían solucionarse con un partido de algo. Bien una somanta de palos entre los mejores guerreros de cada ejército (tipo peli de Troya), bien una partida de paint-ball, un partido de furgol...para ello necesitaríamos una fuerza supranacional con mucho poder militar capaz de disuadir a las fuerzas beligerantes de no usar la fuerza o que el derrotado inclumpla lo acordado XD

CHEGUEPEPE dijo...

ummmm, una lucha en el barro entre Letizia y CAmila PArker... mmmmm

Como me pone

rafa hortaleza dijo...

no tengo ni idea de derecho pero como sabes que me encanta opinar de todo, pues allá voy.

Resulta que allá por mil setecientos y picos dos Estados, dos reinos, acordaron la pérdida de parte del territorio de uno de ellos bajo unas condiciones.

Ambos estados (reinos) siguen existiendo y el tratado internacional Utrech también y sigue siendo válido aunque haya sido incumplido en miles de ocasiones. Otro ejemplo: no hace tanto Gibraltar se adueñó del itsmo que une el Peñón con la Península cuando esos territorios no estaban incluídos en el tratado.

Que se incumpla el estatuto de los trabajadores no quiere decir que tratemos al texto como "mágico". Como personas de izquierda nos aferraremos a él (como las partes que sí nos gustas de la constitución) y reclamaremos que se cumplan.

Entiendo que el Estado Español hace lo mismo con el tratado de Utrech, es más, seguro que si UK da la independencia a Gibraltar y se constituye como estado y la cosa llegara a algún tribunal internacional o a la ONU, probablmente se diera la razón al Estado Español.

Pero todo esto, como te he comentado en una entrada posterior que has hecho del tema, a mi me da un poco lo mismo la verdad. Me preocupan más otras cosas: paraíso fiscal, zona nuclearizada, barbaridades medioambientales...

Javi dijo...

No tengo yo tan claro que un Tribunal Iternacional que se pronunciara sobre estos temas pudiera negar la independencia de Gibraltar (y dársela a España) en base al Tratado de Utrecht. ¿Crees que un Tribunal Internacional le daría la razón a Serbia y podría negar la independencia de Kosovo? ¡Y eso que a Serbia le ampara una Constitución, y no un Tratado de hace 3 siglos!

Si se incumple una norma española en España (por ejemplo el Estatuto de los Trabajadores) hay un sistema que hará que, en última instancia, el sujeto tenga que cumplirlo por la fuerza. Eso no sucede cuando hablamos de la independencia de Gibraltar al respecto del Tratado de Utrecht: la única validez que le queda ya a -algunas frases- del Tratado, es la que quieran darle quienes están interesados en que sigan vigentes (cosa que no sucede con el Estatuto de los Trabajadores).

rafa hortaleza dijo...

Estoy convencido de que si Serbia no fuera un paria de la tierra y si la ONU no estuviera al servicio de quien está Serbia tendría base legal para impugnar la independencia de Kosovo... pero no tengo ni idea.

Los tratados de paz de una guerra ¿no tienen vocación permanente? O cualquier día daremos por roto la paz con francia de 1814...

Yo creo que el derecho internacional se basa en cosas un poquito cogidas por los pelos. ¿Por qué si no un juzgado de USA acaba de decir que el Galeon expoliado por Odissey en aguas portuguesas o internacionales pertenece a España?

Hala un saludin.

Javi dijo...

Pfff, pues ni idea: pasé por la asignatura Derecho Internacional Público sin pena ni gloria, tal vez porque efectivamente me parecía, como a tí, que se basaba en cosas cogidas por los pelos XD