¡Pensar es gratis! (a propósito de la entrada de Juan)

Imaginémonos un país donde la transfusión de sangre estuviera totalmente prohibida. Tan prohibida que, si se sorprendiera a alguien practicándola, el agente de policía estaría legalmente obligado a disparar contra esos sujetos para preservar el imperio de la ley.

Imaginémonos ahora que en ese país un médico decide arriesgarse y, pensando que el deber moral de velar ante todo por la salud de su paciente prima sobre esa estúpida prohibición, decide hacerle una transfusión de sangre a un niño que sólo así se salvaría.

Imaginémonos que, en plena operación de transfusión, dos agentes de policía, amparados por el mandato de la ley, entran en la consulta y, sorprendiendo al médico que en esos momentos está llevando a cabo el prohibidísimo acto, disparan mortalmente contra él.

Cualquier persona extranjera que leyera el caso en la prensa podría gritar indignado “¡qué bárbaros, han cometido un asesinato contra ese médico!”. No se equivocaría el periódico al titular “Asesinan a un médico por intentar salvar a su paciente transfundiéndole sangre, cosa prohibida en su país”. Incluso ciudadanos del propio país, disconformes con la estúpida norma, podrían considerar que se trata a todas luces de un asesinato: “también se pueden cometer asesinatos legales, esto es, respaldados por la ley”, señalarían. Y todos ellos tendrían razón. Es más, yo considero que cualquiera (excepto algún enfermo que creyeran en el “positivismo ético extremo” –es decir, que creyera el deber de todas las personas de obedecer cualquier norma, por horrible que sea, por el mero hecho de ser una norma, incluida la norma de que prohibe trasfundir sangre a un niño moribundo sopena de muerte-) debería gritar “¡qué horrible, ahí se ha producido un asesinato!”.

Pero es posible que llegase unos días más tarde un analista y dijera: “Oigan, oigan…eso no es un asesinato. Para que esa inmoralidad que se ha cometido fuera un ‘asesinato’ debería ser primero un hecho típico, es decir, estar calificado como tal en su Código Penal. Pero en ese país no sólo no es considerado un asesinato, sino que (¡para vergüenza de la humanidad!) es algo perfectamente legal el disparar contra médicos que hacen transfusiones de sangre a sus pacientes, ¡incluso es una obligación legal para los agentes de policía el hacerlo!”.

Creo que esa reflexión del analista debería hacer que nos lleváramos las manos a la cabeza. Yo pensaría (dado que pensar es gratis): “¡Coño! Así que no sólo han cometido una aberración disparando contra ese médico…¡sino que incluso estaban obligados legalmente a hacerlo! Qué vomitivo. Teniendo en consideración eso, además de mostrar repulsa por el asesinato, habría que mostrar repulsa por las leyes que lo convierten en algo perfectamente legal”.

Habría que tener la mente un poco sucia para pensar que el analista, cuando señaló que no se puede hablar formalmente de asesinato, lo que estaría haciendo es “justificar el asesinato del médico” o “darles argumentos a los asesinos para legitimar su acción”.

Bien, pues el médico sería Zelaya, los policías que dispararon serían los golpistas y el analista sería Juan Peña, al que le han caído unas hostias considerables en los comentarios de su blog por señalar que para vergüenza y escarnio de quienes creen en la democracia, en Honduras está permitido cesar legalmente e inhabilitar a quienes meramente propongan el reformar ciertas cuestiones de su Constitución. Es decir, que le han criticado por ir un poco más allá que el resto y señalar que lo que está sucediendo es doblemente criminal: primero por ser una aberración objetiva, y segundo por ser además una aberración criminal que (con una lectura enfermiza de la Constitución hondureña) incluso podría tener respaldo legal.

15 comentarios:

rafa hortaleza dijo...

gran entrada Javier y gran despropósito lo del blog de Juan,. (digo los comentarios)

ceronegativo dijo...

Como en las novelas de suspense, hasta que no llegas al final ¡¡no sabes de que va!! XD

Javi dijo...

Gracies Rafa.

@cero: es un rastrero recurso blogueril (el de mantener el suspense) del que suelo hacer uso XD

Anónimo dijo...

A mí el texto me venía recordando el juicio de Nuremberg, donde los capitostes nazis -Hitler suicidado- sólo podían ser condenados apelando al derecho natural, puesto que el positivo les inocentaba apelando a la "obediencia debida".

Por lo démás, pensaba que se refería usted a Euskadi.

mitxel

Javi dijo...

Una movida a propósito de tu comentario que se me ha venido a la mente:

En primero de carrera, donde se veía lo de los juicios de Nuremberg para estudiar "iuspositivismo" vs. "iusnaturalismo", si mal no recuerdo se llegaba desde el oficialismo profesoril a una especie de conclusión de que realmente no se les aplicó derecho natural, sino derecho positivo (creo recordar que desde el iuspositivismo había dos posturas: una postura extrema, que defendía la inocencia de los nazis, y otra moderada que no recuerdo en base a qué determinaba que había que condenarlos). Jate tú lo que se pueden estirar las teorías.

Gherrilheira dijo...

No me queda claro, ¿al final el niño se muere o no?

Catón dijo...

pensar es gratis, pero es una tonteria.

Paq vamos a pensar, con saber si es de los nuestros o no, ya sabemos lo que tenemos que decir.

Rhasputyn dijo...

@Javi: Lo de los nazis, al menos creo recordar que así lo di yo en Teoría del Derecho el semestre pasado, se resolvía diciendo que la forma de haber llegado el regimen nazi no había sido la legal (eso de que Hitler se cogió la constitución anterior y se la pasó por el forro) y como no había seguido los procedimientos adecuados, lo que realmente seguía vigente era el derecho anterior a Hitler, y que los jueces deberían haberlo aplicado.

Creo que era así, no estoy 100% seguro

Javi dijo...

@ Kike: la doctrina oficial en mi facultad creo que era algo relacionado con la identificación de las normas o algo así. En plan que la peña que fue juzgada sabía que lo que aplicaban era antijurídico (porque cualquier con dos dedos de frente lo reconocería como tal, por mucho deber de obediencia que anduviera por medio y las normas fueran formalmente válidas). Algo de ese estilo era, creo.

Lo de porque llegaron al poder indebidamente descarto que haya tenido repercusión cuando vi el tema porque lo estudiábamos sobre un "caso de laboratorio". Es decir, que tenía como base los juicios reales, pero que estaba desprovisto de las cosas que pudieran viciar el ejercicio (es decir, lo veíamos sobre una suposición de que llegaron al poder correctamente, que modificaron las normas con arreglo al procedimiento que deberían y todo eso).

@ Catón: qué severo eres con este blog XD

@ Uxía: el niño vive, claro. ¿Quién es el desalmado que mataría en su blog a un niño o a un perro?

Juan dijo...

Gracias, Javi ;)

Catón dijo...

no pretendia referirme a tu maravilloso blog xd, sino en general al mundo.

La mayor parte de la gente que no tiene ni puta idea de donde esta honduras se abra preocupado antes de mirarlo en el mapa, de saber de que tendencia politica era el tal zelaya y en base a eso opinar, no hace falta mas, ni saber donde esta en el mapa, ni su legislacion, ni nada de nada.

Hace falta como mu bien dijo Guerra, saber si es uno de los nuestros.


No pretendo ser severo con el blog, entre otras cosas pq no puedo serlo (no por emociones, sino por capacidad para competir) solo hago un poco de cascarrabias, espero que no te moleste tio, pero es que como nadie se mete un poco con tu buen trabajo xddd

Javi dijo...

@ Juan: pa esto estamos XD

@ Catón: lejos de molestarme, eres elemento imprescindible y siempre bien recibido en este blog con tus gruñonadas XD

Jorge dijo...

Me han gustado mucho vuestras dos entradas.

Te dejo un enlace a un artículo interesante por si no lo has visto: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87999

¡Vivan los iusdebates!

Javi dijo...

Gracies Jorge. No conocía el artículo, muy interesante!

k dijo...

te contesto tambien aqui, aunque coteste de otra forma en el de juan.

yo fui el primero que conteste a juan, y me mantengo en mis ideas.
El post defiende que con las leyes de honduras (QUE CLARAMENTE NO LE GUSTAN)no se puede considerar un golpe de estado.
Lo mismo que defienden los que pretenden legitimarlo.
No fue su intencion. Conociendo a Juan, leyendo entre lineas, se podia interpretar otra cosa...

Sus postulados, salvo la critica a la constitucion de honduras, coinciden con la posicion de los golpistas... dice manifiestamente que no hay golpe y de ningun parrafo de su entrada se puede inferir que piense otra cosa. Critica el blindaje de la constitucion, y dice que formalmente no ha habido golpe de estado. Muy claramente. Y es bastante mas ducho en el tema que yo...




y si el analista sabe de leyes y dice lo mismo que los abogados del medico... como es el caso...