Marcos Ana y el trozo de tocino

Aunque Marcos era el preso más antiguo de la cárcel, nunca al servirle la sopa había tenido la suerte de que en su plato cayera el trozo de tocino que usaban en el Penal de Burgos para darle sabor al agua.

Todos los presos de cierto tiempo habían disfrutado alguna vez, por cuestiones de azar y probabilidad, del tan preciado trozo de tocino. Menos Marcos, al que la fortuna nunca le había sonreído a la hora del reparto de sopa.

Hasta que, un día, cientos de sopas después y tras incontables años en prisión, el trozo de tocino cayó en su plato.

Sonriente, pues la cárcel no da muchas alegrías, se dirigió a su mesa para disfrutar de un poco de buena grasa.

Al sentarse, antes de tener tiempo siquiera a probar un bocado, un preso se le acercó y le dijo: “Marcos, me han dicho que te avise: tus compañeros se acaban de poner en huelga de hambre otra vez”.

Tras un suspiro, Marcos cedió su plato (tocino incluido) a sus acompañantes de mesa, se levantó, y se marchó a unirse a la huelga de hambre de sus camaradas.

Esta historia que hoy comparto con vosotros me la contó el profesor Xacobe Bastida, así que es posible que algo se haya perdido en la cadena. Leo en el blog de Ceros a la Izquierda que el camarada Marcos Ana, la persona que más tiempo seguido pasó en las cárceles franquistas, ha cumplido 89 años, 23 de los cuales los pasó en una prisión.

Recuerdo que cuando escuché la anécdota del trozo de tocino me emocioné profundamente. Creo que la historia refleja bien qué es un auténtico revolucionario: alguien que, por su tremendo sentimiento de amor a la humanidad, es capaz de hacer cosas que el común de los mortales no podríamos…incluido el no comerse aquel trozo de tocino.

4 comentarios:

rafa hortaleza dijo...

todo un ejemplo el compañero Marcos. Muy emocionante.

Anónimo dijo...

http://meneame.net/story/marcos-ana-el-trozo-de-tocino

Kaneda dijo...

Creo que esta anécdota la recoje el propio Marcos en una autobiografía.

Gracias por el meneo.

SaiZa dijo...

Efectivamente el propio Marcos la recoge en su libro Dedicme como es un Árbol Memorias de la prisión y la vida, cuyo libro os recomiendo porque como el propio Marcos describe es pese a los tiempos oscuros es un canto al amor, la libertad y la vida. Un beso.
¡Salud, Memoria y Libertad!