El párrafo es el siguiente:
“(…) es destacable que el Partido Comunista de Irak, pese a su difícil contexto en la ocupación estadounidense, siga apostando por la lucha política pacífica y no por la alianza con el terrorismo iraquí e internacional; o que en su comunicado de condena de la agresión israelí a Gaza no cite a Hamas ni una sola vez, y sin embargo, sí que anime a retomar la unidad política de los palestinos. Sin embargo, si atendemos a otras opiniones, estaremos ante unos colaboracionistas con el imperialismo americano, por el hecho de participar en el gobierno de coalición iraquí o aceptar la nueva constitución. Sinceramente, y salvando las distancias, me recuerda a las discusiones entre las fuerzas de la izquierda entorno a si participar o no en el Sindicato Vertical del franquismo (…)”.
En su reflexión alude concretamente a quienes tenemos como organización hermana en Iraq a la Unión del Pueblo, y mantenemos que las posiciones que representa el autodenominado “Partido Comunista de Iraq” en poco ayudan a la resistencia contra la ocupación militar estadounidense.
Si de los mentados hay alguien que mantiene una “alianza con el terrorismo” esos son quienes forman parte del gobierno que promociona y gestiona el ordenamiento impuesto por el ejército ocupante, delatando y actuando contra quienes luchan a favor de la soberanía iraquí: una alianza con el terrorismo imperialista.
Cuando las personas de izquierda entraron a participar en el Sindicato Vertical lo hicieron para
A diferencia de lo que hicieron Juan Muñiz Zapico, Horacio Fernández Inguanzo o Gerado Iglesias en el Sindicato Vertical, el “Partido Comunista de Iraq” no realiza ninguna suerte de “entrismo” para el desagaste o la defensa de la soberanía iraquí: su labor es puramente colaboracionista y de facilitación de la labor imperialista en el país.
Si alguna comparación afortunada se podría hacer entre el “Partico Comunista de Iraq” y la izquierda española de años atrás, sería la de compararlo en todo caso con el carrillismo en la Transición. Ahí sí se gestionó el poder y se actuó contra los intereses de clase, comiéndose todo lo que se les mandó comer, y sin exigir nada.