Mítin-Fiesta del PCE, aún estás a tiempo de ir

El próximo sábado, 4 de Octubre, va a celebrarse en Mítin-Fiesta del Partido Comunista en Madrid, un encuentro de la militancia y los amigos del PCE.

Al acto será en Vallecas, en el Centro Cívico del Pozo del tío Raimundo, y pretende ser una jornada de lucha contra la crisis económica y un llamamiento a las movilizaciones del 7 de Octubre contra la propuesta de Directiva de tiempo de trabajo del Consejo de Ministros de la Unión Europea. Puedes ver aquí el programa del acto.

Si eres de Asturies y quieres ir, llama ya a la sede del PCA de Plaza América, número 985 25 39 00, ¡venga, que te ponemos autobús y todo, no hay excusa para no ir!

Esperamos tu participacion, ¡saludos comunistas!

5º Compendio Intergaláctico de "Lo mejor de I Love IU"

Ya ha llegado la selección de esta semana, que ha corrido a cargo de la compañera Àngels, podéis verlo en su blog pinchando aquí. Los seleccionados han sido los siguientes:

Roberto Cacho, con "Carta a Miguel Revilla"

HugoMartínez Abarca con "Lasfosas de no sé quien"

ceros a la izquierda con "El País miente"

Toni Salado con Intervencionismo-vs-iniciativa

Tomàs Vicente Martínez, con"el capitalismo no ha fracasado"

Jorge Resina, "El retorno y la crisis"

Rafa Almazán, con "Dívar y de Rosa, agravio comparativo"

Don Ricardo, con "Primer Avance de la Cuenta de Resultados de Juan Jota Güemes"

Manolo Lay, nos acerca el vídeo de "Los jóvenes españoles son del PP"

Y un poema en el blog de Miguel Ruiz de Pablo Neruda.

Ah, y cómo pudo habérseme olvidado: ceronegativo (que además hizo la traducción català-castellano del compendio y nos ruló el código) con su El País te miente.

La próxima semana el resumen vendá a cargo del compañero Juan Peña, en su blog Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.

"Socialismo para principiantes" (V): la contradicción fundamental del capitalismo

Las fuerzas productivas son la energía con que cuenta una sociedad para producir, y están constituidas por todos los elementos que intervienen en la producción material: la fuerza de trabajo, su habilidad y grado de especialización; los medios con los que se trabaja (instrumentos, máquinas, locales, etc.) y la materia sobre la que se trabaja.

Sin embargo, las fuerzas productivas no son la simple suma de estos elementos: dependen de la forma en que estos elementos se combinan. Las fuerzas productivas son las fuerzas que resultan de la combinación de los elementos del proceso de trabajo bajo relaciones de producción precisadas. Su resultado es una determinada productividad del trabajo.

El trabajo del hombre va perfeccionándose a través de la Historia, es decir, van desarrollándose las fuerzas productivas de la sociedad. Por ejemplo la producción artesanal, donde el tejedor realiza su trabajo en su hogar, es reemplazada por la producción industrial, en que se reúne un gran número de tejedores que utilizan telares mucho más complejos, hasta llegar al telar mecánico moderno. En esta producción industrial el trabajo pasa a tener un carácter cada vez más social.

Pero este proceso de socialización de las fuerzas productivas no debe ser reducido sólo a la socialización del trabajo dentro del centro de trabajo. La socialización de las fuerzas productivas desborda ampliamente el marco del centro de trabajo: abarca toda la sociedad. Esto depende fundamentalmente de dos hechos: el origen cada vez más social de los medios de producción y el destino cada vez más social del producto.

Por “origen cada vez más social de los medios de producción” debe entenderse el hecho de que estos medios de producción provengan de un número cada vez mayor de ramas de la producción económica. Así, la agricultura primitiva, por ejemplo, se bastaba a sí misma, siendo el propio campesino el que fabricaba sus instrumentos de trabajo, preparaba las semillas, etc. En este caso, la cantidad de medios de producción de origen no agrícola era muy pequeña o nula. Pero, a medida que se perfeccionan las técnicas agrícolas, la agricultura va necesitando cada vez más medios de producción que provienen de otras ramal económicas: herramientas más complejas, tractores, trilladoras, fertilizantes, desinfectantes, energía eléctrica, combustible, etc.. Lo mismo ocurre en otras ramas de la industria.

Con “destino cada vez más social del producto” nos referimos al hecho de que los productos resultantes de un proceso de producción están destinados, por lo general, a un número creciente de utilizadores o consumidores, sea directa o indirectamente.

Se llama “socialización de las fuerzas productivas” al carácter cada vez más socializado del proceso de trabajo, por una parte, y a la interdependencia cada vez mayor de los diferentes sectores de la producción, por otra.

Esta socialización determina que vaya siendo cada vez más imposible poner en acción estas fuerzas en forma individual.

La concentración de los medios de producción propia del sistema capitalista hacen que éstos medios de producción ya no pueden ser puestos en acción por un individuo aislado: requieren del concurso de un gran número de trabajadores y el producto obtenido es el fruto del trabajo colectivo de todos ellos.

Sin embargo, como vimos en las entregas anteriores, quien se apropia de la mayor parte de este fruto no son los trabajadores que lo produjeron, como ocurre en el caso visto recientemente, sino que es el propietario de los medios de producción: el capitalista.

Los productos creados ahora socialmente no pasan a ser propiedad de aquellos que realmente ponen en acción los medios de producción, es decir, de los verdaderos productores, sino que, pasan a manos del dueño de los medios de producción.

A medida que se desarrolla y expande el capitalismo esta contradicción entre el carácter social de la producción y la forma privada de apropiación capitalista se va agudizando.

Decimos que entra en contradicción cada vez más aguda, ya que, como hemos explicado, desde el comienzo del modo de producción capitalista ha existido una contradicción entre el carácter privado de la propiedad capitalista de los medios de producción y el carácter social que tuvo desde su inicio la fuerza de trabajo, contradicción que no existía en la producción artesanal.

Ahora bien, ha sido justamente esta contradicción la que ha servido de mayor impulso al desarrollo de las fuerzas productivas en las primeras etapas del desarrollo capitalista. El capitalista, movido por el afán de ganancia, al reunir bajo su mando a un cierto número de trabajadores, estimuló enormemente el desarrollo de las fuerzas productivas: primero, especializando al máximo a los trabajadores; después, introduciendo la máquina.

Este desarrollo, impulsado por la competencia capitalista, implica, en una primera etapa, la desaparición de los pequeños productores independientes y, luego, la desaparición de los capitalistas más débiles, concentrándose la producción en un número cada vez más restringido de personas, las que por ser dueñas de los medios de producción disponen también de la mayor parte de la riqueza social obtenida a través de ellos.

[Si quieres puedes echar un vistazo a la entrega anterior pinchando aquí]
[Ésto que lees es un resumen de la primera parte del sexto CEP de Marta Harnecker, que puedes descargar de muchos sitios, por ejemplo aquí]

La Casa Real: entre cocaína y tetas operadas

Publica la revista “Época” que Doña Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia, Infanta de España y Duquesa de Lugo habría alegado, con el fin de conseguir la nulidad eclesiástica de su matrimonio, que Jaime de Marichalar consumía cocaína ocasionalmente, y que ella no lo sabía en el momento de formalizar su compromiso con Don Jaime.

La Casa Real” (a la que se le suma ésto al revuelo producido por las según parece múltiples operaciones de cirugía estética de Doña Letizia, entre ellas una de pecho) dice no haber iniciado una invalidación legal ni eclesiástica del matrimonio, y en un comunicado Marichalar ha sostenido que es falso que consumiera dicha droga.

Yo me lo creo (no el hecho de que Marichalar se metiera –lo cual me es indiferente-, sino el que la noticia sea falsa): sería propio de idiotas alegar, para lograr la nulidad eclesiástica, el que uno de los cónyuges tomaba drogas ocultándoselo al otro antes del consentimiento matrimonial. Sería estúpido por tres razones:

1- Según el derecho canónico, el consumo de drogas, aunque se ocultara a la otra parte, no es en sí mismo motivo de nulidad matrimonial. Las causas de nulidad son “numerus clausus”, y ésta no es una de ellas.

2- El Tribunal de la Rota está más podrido que el tribunal ordinario más viciado del Estado más corrupto. Su prestigio es nulo, y es ampliamente conocido que no tienen reparos en conceder la nulidad a cualquier famosete o miembro de la realeza, a pesar de que a todas luces el matrimonio impugnado no se hubiera visto afectado por ninguna de las causas de nulidad que el derecho canónico recoge. ¿Para qué alegar que Marichalar era cocainómano si alegando cualquier otra cosa se la concederán igualmente?

3- Entre bomberos no hay que pisarse la manguera: si Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia sostiene que Marichalar se metía caña, es altamente posible que Don Jaime pudiera tirar de la manta desvelando, como desquite, los seguros múltiples vicios que, como humana que es, seguro que tenía y tiene Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia. No sería bueno para ninguna de las dos partes.

Salud y República.

"Socialismo para principiantes" (IV): lucha de clases

Lenin (sí, el de los cuernos y el rabo: aún así invito a todos los anti-leninistas a que continúen leyendo, omitiendo que las palabras que prosiguen vienen de boca del diablo) define las clases sociales de la siguiente manera: “las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado, por las relaciones en que se encuentran con respecto a los medios de producción (relaciones que las leyes refrendan y formulan en gran parte), por el papel que desempeñan en la organización social del trabajo, y, consiguientemente, por el modo y la proporción en que perciben la parte de la riqueza social de que disponen. Las clases son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse el trabajo de otro por ocupar puestos diferentes en un régimen determinado de economía social

Está definición nos lleva a caracterizar las clases como grupos de la sociedad que tienen contradicciones entre sí, ya que las relaciones que se establecen entre ellos son relaciones de explotador a explotado (uno se apropia el trabajo de otro).

Esta definición es muy distinta de la definición que se da normalmente de las clases sociales. Lo más habitual es escuchar clasificaciones sociales que no se basan en las relaciones que los individuos tienen con los medios de producción fundamentales.

En un país donde dominan las relaciones de producción capitalista, las dos clases antagónicas fundamentales son la clase capitalista y la clase trabajadora.

Se llama clase capitalista a la clase explotadora del modo de producción capitalista. Recibe ese nombre porque es dueña del capital. Recordemos, como vimos con anterioridad, que capital no es lo mismo que dinero: un avaro que guarde su dinero en una caja de fondos y lo único que hace es mantenerlo guardado, no es un capitalista. Sólo se llama capital al dinero que se emplea en la compra de medios de producción y de fuerza de trabajo para obtener, mediante su puesta en acción, una cantidad mayor de dinero de la que invirtió, es decir, para obtener plusvalía)

¿Qué se entiende por interés de clase? Los intereses de clase o intereses estratégicos a largo plazo son aquellos que surgen de la situación propia de cada clase en la estructura económica de la sociedad.

El interés estratégico a largo plazo de la clase dominante es mantener su dominación; el de la clase dominada es destruir el sistema de dominación. El interés estratégico de la clase trabajadora sería destruir el sistema de producción capitalista, origen de su condición de explotado, destruyendo aquello en lo que se basa: la propiedad privada de los medios de producción.

Es necesario recordar, sin embargo, que es partiendo de la lucha por sus intereses inmediatos como el proletariado avanza hacia la toma de conciencia de sus intereses finales de clase.

Se haría necesario combatir dos errores: considerar como intereses finales de clase las aspiraciones espontáneas inmediatas de una clase, y olvidar que es necesario partir de los intereses inmediatos de una clase para conducirla a comprender sus verdaderos intereses de clase.

Cuando una clase social es consciente de sus intereses de clase, o sea, de sus intereses estratégicos a largo plazo, decimos que tiene conciencia de clase.

No basta pertenecer a una clase para estar dispuesto a luchar por los intereses de esa clase. Existen casos de capitalistas que reniegan de su clase y empiezan a defender las posiciones de los currantes. Pero también hay obreros que traicionan a su clase defendiendo los intereses de los patrones.

Llamaremos “posición de clase” a la “toma de partido” por una clase en un proceso político determinado.

Esta “toma de partido” por una clase determinada implica defender y luchar por sus intereses de clase; adoptar “su punto de vista”, “pasar a integrar sus filas”, “representar sus intereses.”

Se llama “lucha de clases” al enfrentamiento que se produce entre dos clases antagónicas cuando estas luchan por sus intereses de clase.

Podemos distinguir enfrentamientos a nivel económico o del proceso productivo, a nivel ideológico o de las ideas, y a nivel político o del aparato de Estado.

La lucha económica es el enfrentamiento que se produce entre las clases opuesta a nivel de la infraestructura o región económica. Este enfrentamiento se caracteriza por la resistencia que oponen a este nivel las clases explotadas a las clases explotadoras.
El sindicato es la forma de organización que se ha dado la clase trabajadora para realizar esta lucha de tipo reivindicativo. Es una organización que tiende a reunir a todos los trabajadores, sin distinción de credos o partidos políticos, para luchar por estos intereses inmediatos comunes.

La lucha de clases se da también en el terreno de las ideas, ya que las ideas de la clase dominante contribuyen a mantener la dominación de la clase explotadora sobre los explotados. Los capitalistas logran imponer estas ideas debido a que, gracias a su poder económico, controla las instituciones a través de las cuales se difunden las ideas. Las ideas de la clase dominante penetran en todas las actividades de la sociedad. A esta lucha en el terreno de las ideas la llamamos lucha ideológica.

La lucha política es el enfrentamiento que se produce entre las clases antagónicas a nivel de la región jurídico-política de la sociedad, o sea, la lucha de los explotados contra las leyes y las instituciones que mantienen la dominación de las clases explotadoras.
En la sociedad capitalista, ella abarca desde la lucha de los obreros por mayores libertades políticas hasta su forma definitiva: la lucha por el poder político para destruir a través de él al capitalismo e instaurar una nueva sociedad, la sociedad socialista.

Ahora bien, estos diferentes tipos de lucha no se dan aislados unos de otros, sino que, por el contrario, se combinan formando una unidad en la que uno de los tipos de lucha domina a los otros. Y esto se debe a que cada tipo de lucha no es sino un aspecto de la lucha de clases que se da en forma simultanea en los tres niveles de la estructura social.

[Si quieres puedes echar un vistazo a la entrega anterior pinchando aquí]
[Ésto que lees es un resumen del cuarto CEP de Marta Harnecker, que puedes descargar de muchos sitios, por ejemplo aquí]

En defensa (o algo así…) de Jaume d’Urgell, a raíz de su marcha al PSOE

Interrumpo la serie de “socialismo para principiantes” para hablar de un tema que quise tocar hace un par de días pero que no tuve tiempo a hacer. Se trata de la “sonadilla” marcha de Jaume d’Urgell al PSOE. Digo “sonadilla” porque nadie que no esté bastante metido en el mundillo rojete y sus medios sabrá quién es éste tipo.

Para quienes no lo conozcan, Jaume d’Urgell se hizo conocido por ser el que en una manifestación por la vivienda en Madrid cambió en un edificio oficial la bandera española rojigualda por la tricolor republicana. Fue imputado por “ultrajes a España”. Aparte de eso, escribía frecuentemente para varios medios, entre ellos “La Democracia” y “Kaos en la Red”.

La penúltima noticia que tuve sobre su vida es que era uno de los candidatos al Senado por el PCPE. La última noticia es que volvía al PSOE. “Volvía” porque, aunque generalizadamente creo que no teníamos ni idea, ya había militado allí hace algunos años. Aunque es una persona joven ha tenido tiempo a cambiar varias veces de referente político: PSOE, IU, PCE, Corriente Roja, un partido que él mismo creó llamado Partido Rojo pero que pronto desechó, PCPE y de nuevo PSOE.

Cuando se publicó que volvía al PSOE, desde los comentarios de “Kaos en la Red” se le sometió a un auténtico linchamiento: nada nuevo, en “Kaos en la Red” las faltas de respeto sistemáticas suelen ser cosa habitual. Los trolls lanzan insultos en tal cantidad y a tal velocidad que ni el más hábil de los moderadores podría mantenerlos a raya.

En ésta ocasión, por el tono, la pasión empleada y el tipo de reproches, parece como si los comentaristas hubieran pillado a su pareja (Jaume d'Urgell) en la cama con otra persona (el PSOE). ¡Ellos que con tanto entusiasmo leyeron sus artículos! Artículos en los que soltaba joyas que han sido recordadas por algunos compañeros en ForoIU como “con las tripas del último Gaspar, colgaremos al último cargo público amarillista” ó “el Estado español está en manos de un régimen de partido único (…) PP y PSOE son dos filiales de una misma firma (…) nunca comprenderé por qué tantos trabajadores migrantes, madres solteras, matrimonios divorciados, abortistas y homosexuales depositan su confianza en un partido que, si contara con un respaldo del 97% del electorado, volvería a quemarnos vivos en las plazas mayores de los pueblos”.

Dejando claro que el propio Jaume era muy dado a lo exagerado y a lo grosero (vicios que ahora sufre en las críticas que le realizan) hay que decir que cada cual tiene derecho a ir donde le plazca, es más, aplaudo que si ahora es afín a las ideas del PSOE se vaya al PSOE; el auténtico daño lo hacen quienes, defendiendo lo mismo que el PSOE, siguen en organizaciones de la izquierda radical intentando pesoeizarlas.

Si un camarada (en éste caso Jaume no lo era, pero sirva como ejemplo) deja de compartir la visión de mínimos que de corazón considero que debe tener una persona de la izquierda que se llama a sí misma transformadora, seré la primera persona en animarle a que se vaya a un lugar donde compartan con él sus fines y métodos.

Una vez dije a un compañero lo de "deberías irte al PSOE". Fue algo que todavía hoy creo que me reprueba, habiéndolo dicho yo con total sinceridad, aunque comprendo la reprobación: fui brusco al decírselo con una fórmula que sistemáticamente usamos de forma despectiva con frases como "¡quesepirenpalpesoehostia!". Conste que no me arrepiento de habérselo dicho, lo pensaba realmente y es algo considero que tenía que decir, pero si lo volviera a vivir lo diría de una forma más suave y educada. Hay cosas que se deben decir con tiento.

A López Garrido se le ve muy feliz en el PSOE. Si hubiera dado el viaje al PSOE antes no hubiera hecho el daño que hizo.

Jaume D'Urgell es una persona que, hasta donde yo sé, cuando militaba en un sitio defendía con bastante normalidad la línea de esa agrupación: nunca cuando estuvo en el PCE defendió cosas propias del PSOE, ni cuando fue candidato del PCPE se las dio de socialdemócrata. Los que hemos sufrido "Nuevas Izquierdas" y ahora las seguimos viviendo pero con otro formato, deberíamos estar contentos de actos como el de Jaume.

Dos notas breves

Ya estamos a jueves y, despistado de mí, aún no he publicado dos cosas bastante importantes:

La primera tiene que ver con el Agregador Intergaláctico de Blogs de Izquierda llamado I Love IU, al que tengo el honor de pertenecer, que ya tiene su cuarta recopilación de “lo mejor de la semana”. Ésta semana ha sido el camarada Ceronegativo el encargado de hacer la selección. Podéis verla en su blog homónimo. Ale, ale, ¡a leer!

La segunda es sobre el Mitin-Fiesta que va a hacer el Partido Comunista de España el día 4 de Octubre en Madrid. Muchos nos quedamos muy chafados con la cancelación de la tradicional Fiesta del PCE y su aplazamiento.
Hasta cuando se concrete cuándo será la próxima, no estará mal para quitaros el gusanillo a los que os podáis acercar hasta allí en lo que hemos autodefinido como “una jornada de lucha contra la crisis económica y un llamamiento a las movilizaciones del 7 de octubre contra la propuesta de Directiva de tiempo de trabajo del Consejo de Ministros de la Unión Europea”. Así que lo del día 4 será un glorioso calentamiento de motores para lo que debe de llegar el día 7, si aún no estás al día puedes informarte en la página de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente.
El Mitin-Fiesta será en el Centro Cívico del Pozo del tío Raimundo (Vallecas). Podéis encontrar un “pdf” con la ubicación exacta en la web del PCE.

"Socialismo para principiantes" (III): plusvalía y capital

Veíamos en la entrada anterior que el origen del valor es el trabajo humano, esta mercancía especial (la fuerza de trabajo humana) es la única mercancía capaz de crear valor, y, por tanto, es la única que puede producir más valor.

Como toda mercancía, la fuerza de trabajo se vende a un determinado precio: este es el salario que el capitalista paga al trabajador.

En cualquier proceso de producción, el valor que se agrega a los medios de producción se debe al trabajo que los transforma en una mercancía nueva. De este trabajo sale el único valor que se crea en cada proceso de producción. Esto ocurre tanto en la producción capitalista como en la pequeña producción independiente. En este último caso, en el de la pequeña producción independiente, el productor puede dejar de trabajar, de producir mercancías, cuando el valor que ha incorporado en ellas le alcanza para intercambiarlas por las mercancías que él necesita para vivir, o sea, para mantener su fuerza trabajo.

En cambio, en el régimen capitalista, de este valor creado en el proceso de producción sale tanto el valor de la fuerza de trabajo del obrero como la ganancia del capitalista.

El capitalista y el obrero se encuentran en el mercado de trabajo. El obrero ofrece como mercancía su fuerza de trabajo. El capitalista la compra por una determinada cantidad de dinero, para hacerla trabajar durante una determinada cantidad de tiempo al día.

Suponiendo que el capitalista ha comprado la fuerza de trabajo a su valor: por ejemplo, a 50 euros por una jornada de 8 horas de trabajo. Con ello ha pagado al obrero el valor de los productos que este consume para mantenerse cuando trabaja una jordana de 8 horas. Supongamos que al trabajar para el capitalista, el obrero produce en cada hora un valor de 10 euros. Entonces en 5 horas el obrero crea una cantidad de valor que corresponde al valor de una fuerza de trabajo: 50 euros. Al mismo tiempo traspasa a las mercancías producidas el valor de los medios de producción. Por lo tanto, en 5 horas de trabajo del obrero, el capitalista recupera todo el dinero que ha invertido en la producción: tanto en salario como en medios de producción.

Sin embargo, el obrero no deja de trabajar en este momento: debe seguir produciendo durante 3 horas más hasta completar las 8 horas por las cuales ha vendido su fuerza de trabajo. Todo lo que produce en estas últimas 3 horas es ganancia para el capitalista. Por lo tanto, hemos descubierto que el capitalista obtiene sus ganancias apoderándose de todo el trabajo que el obrero sigue haciendo después del tiempo en que ya ha creado o reproducido un valor igual a su salario.

Se llama “plusvalía” al valor que el obrero produce durante todo el tiempo extra que sigue trabajando después del tiempo de trabajo en que ya ha reproducido el valor de su fuerza de trabajo.

La jornada de trabajo se divide entonces en dos tiempos que tienen un significado muy distinto.

Se llama “tiempo de trabajo necesario o pagado” al tiempo de trabajo durante el cual el obrero reproduce el valor de su fuerza de trabajo.

Se llama “tiempo de trabajo extra o no pagado” al tiempo en que el currante crea plusvalía para el capitalista.

Llamaremos “plusvalía absoluta” a la plusvalía que se obtiene alargando la jornada de trabajo o intensificando el uso de la fuerza de trabajo.

Llamaremos “plusvalía relativa” a la plusvalía que se obtiene disminuyendo el tiempo de trabajo necesario (por ejemplo, mejorando la maquinaria de la fábrica)


En consecuencia, resulta claro que el concepto de plusvalía es el concepto clave para explicar la explotación propia de un régimen de producción en el que el proceso de trabajo se realiza bajo relaciones de producción capitalista.

En todo sistema económico donde existe propiedad privada de los medios de producción, los dueños de estos medios se apoderan del trabajo extra creado por los que no tienen estos medios. Pero el modo como se apoderan de él es distinto. En el régimen esclavista y servil es por la fuerza directa, la privación de libertad o el sometimiento a una presión externa, lo que obliga a esclavos o siervos a trabajar para el señor. Sin ese poder directo sobre los hombres, los señores no habrían podido apoderarse del trabajo de los esclavos y siervos que tenían sometidos ya que al liberarse estos habrían podido producir en forma independiente de los señores lo que necesitaban para vivir.

En el sistema capitalista, la fuerza que obliga al obrero “libre y soberano” a someterse a la explotación capitalista es mucho más eficaz. Es la fuerza de las necesidades vitales. Si no se somete a las condiciones económicas impuestas por el sistema, es decir, a ofrecer su trabajo “voluntariamente” al capitalista, se muere de hambre debido a que no posee los medios para producir lo que necesita para subsistir.

Y hablando de todo esto…¿qué leches es el “capital” y que tiene que ver en todo ésto?

Muchas personas creen que capital es lo mismo que dinero y llaman capitalista a cualquier persona que ha logrado juntar una cierta cantidad de dinero. Pero no es así.

El dinero que guarda un avaro en una caja de fondos, sin usarlo jamás, no es capital. Tampoco es capital el dinero que recibe un trabajador como salario o sueldo y que gasta en comprar una serie de bienes de consumo para él y su familia.

Para que el dinero se transforme en capital es necesario que éste sea gastado en la compra de mercancías que permitan al dueño del dinero no sólo recuperar este dinero, sino además obtener más dinero después que ellas hayan sido usadas en el proceso de producción.

Llamaremos “capital” al dinero que se emplea en la compra de medios de producción y de fuerza de trabajo, siempre que éstos estén destinados a obtener plusvalía.

Llamaremos “capital constante” al capital invertido en medios de producción debido a que su valor no cambia en el proceso de producción.

Llamaremos “capital variable” al capital invertido en fuerza de trabajo, debido a que produce más valor durante el proceso de trabajo del invertido inicialmente en ella, y, por consiguiente, hace variar el valor.

Damos por vistos los fundamentos más básicos de la teoría económica. En la próxima entrega: ¡lucha de clases!

[Si quieres puedes echar un vistazo a la entrega anterior pinchando aquí]
[Ésto que lees es un resumen de la segunda parte del segundo CEP de Marta Harnecker, que puedes descargar de muchos sitios, por ejemplo aquí]

"Socialismo para principiantes" (II): la mercancía y el valor

En ésta segunda entrega haremos una aproximación (no muy en profundidad) a dos conceptos que son claves para entender a fondo el análisis económico marxista: “mercancía” y “valor”. Tener claro esto nos permitirá hablar en la tercera entrega del que es posiblemente el gran puntal de nuestra teoría económica: la plusvalía.

Vamos allá:

En las grandes ciudades existe una gran división del trabajo, cada hombre tiene su trabajo específico (los hay que hasta tienen trabajos guays y les pagan por hacer lo que les gusta, como mi colega que es dibujante)

Por hacer estos trabajos los trabajadores reciben un salario con el que compran los productos que necesitan para vivir. Y como estos bienes han sido producidos por otros trabajadores, en estas grandes ciudades los trabajadores de un sector o rama de la producción dependen de los trabajadores de los otros sectores de la producción.

En resumen, al existir una gran división del trabajo existe, al mismo tiempo, una gran interdependencia entre los trabajadores que curran en las distintas ramas de la producción.

Mientras más se desarrolla la división del trabajo, más crece la interdependencia de los distintos sectores de la producción.

¿Y cómo se realiza la relación entre estos distintos sectores de la producción?

Como se trata de centros de producción aislados unos de otros, porque pertenecen a propietarios distintos, para poder relacionarse entre sí deben recurrir al mercado, es decir, deben poner sus productos en venta y esperar que los interesados se los compren.

Por tanto, cuando existe propiedad privada de los medios de producción, la única forma de relacionar los distintos centros de producción aislados es a través del intercambio de productos en el mercado:

Se llama “intercambio mercantil” a esta compra y venta de productos en el mercado, y se llama “mercancía” al objeto que se intercambian en el mercado.

La ley de la oferta y la demanda por sí sola no puede explicar el precio de los bienes (si así fuera, dos cosas que tuvieran la misma demanda deberían tener el mismo precio)…lo que podrá explicar son las variaciones pequeñas de los precios: por qué el kilo de azúcar vale hoy unos céntimos más que hace algunos días, por qué los zapatos han bajado de precio al final de la temporada. Pero ella no nos explicará nunca por qué el azúcar vale una cierta cantidad de dinero y los zapatos valen otra cierta cantidad mucho mayor.

Por lo tanto, la ley de la oferta y la demanda no puede indicarnos por qué una mercancía vale más que otra, por qué puedo comprar varios kilos de azúcar con el dinero con que compro sólo un par de zapatos.

Los precios no pueden ser explicados de forma definitiva ni por la calidad, ni por la utilidad, ni por la oferta y la demanda

¿Está entonces el precio de las mercancías está determinado por los costos de producción?

Para contestar a esta pregunta pongamos un ejemplo concreto: una costurera que hace vestidos para la venta. ¿Cuál es el costo de producción de sus vestidos?

Ella necesita gastar dinero en comprar tela, hilo, botones; necesita gastar dinero en el alquiler del local donde cose, en luz y también necesita dinero para reponer la máquina, la que se va gastando con el uso. Si la máquina de coser vale 5000 euros y queda inutilizada después de coser 5000 vestidos, la costurera deberá contar, como gasto por cada vestido que haga, 1 euro para poder reponer la máquina cuando ésta se haya gastado.

Entonces...¿es la suma de estos gastos lo que determina el precio de un producto? No, ya que si así fuera, querría decir que no se pagaría nada por el trabajo de la costurera y que ella se moriría de hambre. Si la costurera se demorara un día entero en hacer un vestido, necesita recibir por su trabajo al menos una cantidad de dinero suficiente para comprar las mercancías que ella no produce y que necesita para vivir.

Para poder mantenerse, por consiguiente, tiene que vender los productos de su trabajo (los vestidos) y obtener con ello el dinero que le permita comprar los productos que resulten del trabajo de otros hombres.

Después de tener hecho el vestido, la costurera tratará de venderlo más caro de lo que cuesta su producción y logrará hacerlo si la demanda de vestidos es mayor que la oferta. Pero si ello ocurre, todas las costureras se dedicarán a hacer vestidos, y luego habrá más oferta que demanda de vestidos en el mercado, con lo que los precios volverán a bajar.

Vemos, por tanto, que existen variaciones de los precios que dependen de las variaciones de la oferta y la demanda, pero vemos también que estas variaciones no se alejan mucho del costo de producción de los objetos.

¿Podemos decir, entonces, que el precio está determinado por el costo de producción de los objetos?

En el caso del vestido parece que así fuera, según nuestro cálculo. Pero ¿que ocurre si nos preguntamos por el precio de los otros elementos que la costurera tiene que comprar para producir el vestido, tales como: la tela, la máquina de coser, los botones, etc.?

Si analizamos cada uno de ellos, y empezamos con la tela, por ejemplo, tenemos que tomar en cuenta los mismos elementos que antes: los medios de producción (en este caso: la lana, el desgaste de los telares, el pago del local, etc.) y una cierta cantidad de trabajo (en este caso: el trabajo del tejedor). Si ahora hacemos de nuevo el mismo análisis y nos preguntamos por el precio de la lana, por ejemplo, tenemos que volver a considerar los mismos elementos: medios de producción y una cierta cantidad de trabajo, hasta que llegamos por último a ver que esta “cadena” termina en el trabajo que realiza el cuidador de las ovejas.

Lo mismo ocurre con todos los otros elementos materiales que tenemos en cuenta en el costo de producción del vestido. En el caso de la máquina de coser, por ejemplo, llegamos a reducirla al trabajo del minero que saca el hierro de la naturaleza.

Por tanto, vemos que al calcular el precio de las mercancías según el costo de producción, lo que hacemos es medir el trabajo que ha sido incorporado a las mercancías, ya que todas ellas pueden ser reducidas por último al trabajo que realizan los hombres sobre la naturaleza.


Nuestro análisis nos ha llevado a descubrir detrás del costo de producción el trabajo humano. Toda mercancía tiene siempre, entonces, trabajo humano incorporado. Esta característica común a todas las mercancías es lo que las hace comparables, intercambiables.

Llamaremos “valor de una mercancía” a la cantidad de trabajo que ella tiene incorporado.

[Si quieres puedes echar un vistazo a la entrega anterior pinchando aquí]
[Ésto que lees es un resumen de la primera parte del segundo CEP de Marta Harnecker, que puedes descargar de muchos sitios, por ejemplo aquí]

Socialismo para principiantes (I): "Explotados y explotadores"

Comenzaremos definiendo de forma básica tres conceptos que son muy importantes para el proceso productivo:

La “materia prima” (o “bruta”, dependiendo si estaba así en la naturaleza o ya sufrió el trabajo humano): son los objetos que son transformados en el proceso de trabajo para llegar a constituir el producto final (carbón, madera, metal…)

Los “medios de trabajo”, que son aquellas cosas que directa o indirectamente nos
permiten transformar la metería prima en producto final (una computadora, unas tijeras, la luz, una silla de esas ergonómicas que no te dan tortícolis…)

Llamaremos “medios de producción” a todos los objetos materiales que intervienen en el proceso de trabajo (es decir, a la materia prima y a los medios de trabajo)

Aparte de esto, hay un último elemento que interviene en el proceso de trabajo: la actividad humana realizada por el trabajador, que utilizando los medios de trabajo transforma la materia prima (el árbol o la tela) en un producto final (madera o un vestido).

El trabajador, al trabajar, gasta energía física y mental. A esta energía gastada durante el proceso de trabajo la llamaremos “fuerza de trabajo”.

El análisis de todos estos conceptos nos permite llegar a la conclusión de que los elementos fundamentales de todo proceso de trabajo son: la fuerza de trabajo del ser humano y los medios de producción.

Sin trabajo humano nada se produce. Pero sin medios de producción el hombre no puede trabajar.

Así que podemos deducir que los medios de producción son las condiciones materiales de toda producción. Sin estos medios no se puede producir. Y debido a esto, los que han logrado acaparar y mantener en sus manos estos medios, pueden obligar a quienes no los poseen a someterse a las condiciones de trabajo que ellos fijen.

Partiendo de los ejemplos que hemos visto podemos decir que en el proceso de trabajo se establecen determinadas relaciones entre los propietarios de los medios de producción y los productores directos o trabajadores. Los que son dueños de los medios de producción explotan a los que no tienen estos medios.

En todos los sistemas de producción que en los que los medios de producción están en manos de unos pocos, los dueños de estos medios se apoderan del trabajo ajeno, explotan a los trabajadores; es decir, se establecen relaciones de explotación entre estos grupos.

La explotación no es, por tanto, algo eterno, tiene un origen histórico bien determinado. Ella aparece cuando un grupo de individuos de la sociedad logra concentrar en sus manos los medios de producción fundamentales despojando de estos medios a la mayor parte de la población. Y ella desaparece cuando se elimina la propiedad privada de los medios de producción y éstos pasan a ser propiedad colectiva de todo el pueblo.

Estas relaciones que se establecen entre los hombres, determinadas por la relación de
propiedad que estos tienen con los medios de producción, es lo que nosotros llamaremos “relaciones sociales de producción”.

Podemos distinguir dos tipos fundamentales de relaciones sociales de producción: la relación explotador/explotado y las relaciones de colaboración recíproca.

a) La relación explotador/explotado: existe cuando los propietarios de los medios de producción viven del trabajo de los productores directos.

b) La relación de colaboración recíproca: estas relaciones se establecen cuando existe una propiedad social de los medios de producción y cuando ningún sector de la sociedad explota a otro. Por ejemplo, las relaciones de colaboración recíproca que existen entre los miembros de las comunidades primitivas o las relaciones de colaboración que caracterizarán a la sociedad comunista.

Mientras los medios de producción estén acaparados por unos pocos, las relaciones entre los hombres que las poseen y quienes no los poseen no podrán dejar de ser relaciones de explotación, de opresión, es decir, relaciones antagónicas, relaciones en que los intereses de un grupo se oponen absolutamente a los intereses del otro grupo. Los intereses de los explotadores son seguir explotando a los trabajadores para poder seguir disfrutando de su situación de privilegiados. Los intereses de los trabajadores están dirigidos a destruir esa situación de explotación.

Los capitalistas, por ser los dueños de los medios de producción, tienen en sus manos el poder económico y, debido a este mismo poder, controlan también otros aspectos de la sociedad: el Estado, por ejemplo, no es un aparato neutral, al servicio de toda la sociedad, como pretenden hacernos creer los capitalistas. El Estado ha servido siempre a los intereses de quienes han tenido el poder económico.

Los dueños de los medios de producción, al tener en sus manos el poder económico, tienen en sus manos el Estado con todo su aparato: fuerzas armadas, policía, aparato judicial, funcionarios del Estado, etc. Tienen en sus manos, por tanto, no sólo el poder económico, sino también el poder político.

Pero fuera de controlar el Estado y las leyes, los dueños de los medios de producción más importantes controlan las radios, los diarios, los canales de televisión, etc., es decir, los medios de comunicación de masas (también conocidos como “mass mierda”). Y también controlan el contenido de los programas de educación en sus distintos niveles.
A este control de los medios de difusión y de educación lo llamamos poder ideológico.

[¿Qué es ésto?: viene de aquí]

[Esta entrada es un resumen del primer CEP de Marta Harnecker. Lo puedes descargar completo en muchos lugares, por ejemplo aquí]

Próximamente: "socialismo para principiantes" en El Hijo Rojo

Un coleguilla y camarada me dejó ayer un par de librillos de Marta Harnecker de la serie de doce “Cuadernos de Educación Popular”. Me había avisado de lo simples pero altamente didácticos que eran, y tenía toda la razón. Me los devoré en unas horas y me quedé con ganas de más.

En esos cuadernitos Marta Harnecker aborda la necesidad de elevar el nivel de conciencia de los trabajadores y capacitarlos para enfrentar las nuevas tareas. Si se reeditaran bien podrían llamarse “socialism for dummies” por la forma nada intimidante de abordar una tarea tan compleja como es el análisis del sistema capitalista y la alternativa socialista.

Para animar a la lectura de tan buenos materiales, a partir de mañana comenzaré a publicar unas entradas que resumirán lo más esencial de los Cuadernos…es decir, que haré un “resumen del resumen”: ¡lo que todos los vagos de la clase siempre quisimos!

Aún así, serán entraditas algo largas (más o menos un par de “páginas de Word” o algo así) pero que contendrán dosis extra-concentradas de marxismo. A nadie que tenga los fundamentos básicos le enseñará nada nuevo, pero tal vez sirva a quienes desconozcan todo a casi todo del socialismo y del análisis que desde la izquierda radical se hace al sistema capitalista.

¡Permanezcan sintonizados que en breve comenzamos!

"Inyectar dinero": regalar comida al indigesto

Desde hace algún tiempo no para de oírse en los medios de comunicación que el Banco Central Europeo y la Reserva Federal Estadounidense están “inyectando dinero en los mercados” (sólo en los últimos días, los principales bancos centrales han “inyectado” 224.000 millones de euros)

¿Qué es “inyectar dinero”?

Éste término de apariencia casi médica es un eufemismo con el que se intenta hacer visual que los Bancos Centrales “sanan” los mercados. Nada más lejos de la realidad: lo que se esconde tras esto es que los Bancos Centrales acuden al rescate de las entidades bancarias prestándoles dinero a un interés bajísimo para que puedan seguir con su negocio crediticio como venían haciendo.

Fueron las “inyecciones de dinero” al capital privado lo que permitió que los bancos pudieran continuar dando hipotecas de altísimo riego (las llamadas “subprime”) agrupándolas en paquetes junto con las “prime” (hipotecas de poco riesgo de impago) para posteriormente deshacerse de ellas vendiéndolas a quien quisiera comprarlas.

Debido a que los bancos privados desconfiaban unos de otros (si tú y yo sabemos que un banco no es de fiar, imagínate qué certeza de ello tiene el dueño de un banco: nadie mejor que un ladrón sabe que los ladrones se dedican a robar) dejaron de prestarse dinero entre sí, y la única forma de obtener las grandes cantidades de líquido que se necesitaban para mantener el “negocio de los bonos hipotecarios basura” era recurrir a los Bancos Centrales.

La burbuja pudo hacerse aún mayor gracias al dinero fácil que el BCE y la Reserva Federal dieron a las entidades bancarias privadas. Ahora ha reventado y los trabajadores lo estamos pagando.

En un artículo en Rebelión sobre la crisis hipotecaria estadounidense, Fernando López D’Alesandro dice que “inyectar más dinero al sistema es como darle de comer a un indigesto”. No le falta ni un poco de razón a D’Alesandro: pretenden que un sistema que colapsó de forma tardía gracias a los fondos públicos se cure…dándoles fondos públicos.

Hay un dicho que retrata de una forma muy certera la oportunidad de éstas “inyecciones de dinero”: “es propio de la locura el pensar que, repitiendo de nuevo lo mismo en la misma situación, se van a obtener resultados diferentes”.

[Entrada anterior relacionada en El Hijo Rojo: "Contra la ayuda al pago de hipotecas como medida de izquierdas", "En positivo: nuestra propuesta, la banca pública"]

Vuelve la serie de culto "Californication"

La segunda temporada de Californication ya ha llegado. En El Hijo Rojo iremos, si todo sale bien, ofreciéndotela en descarga directa según vayan siendo emitidos los episodios en EEUU.

¿No conoces la serie? Aquí una breve sinopsis:

Hank Moody (Duchovny) es un escritor en crisis; es promiscuo, se droga y bebe. No obstante, a pesar de sus defectos, consigue hacerse querer; con una sinceridad más que pasmosa conseguirá en más de una ocasión hacer que su carrera vaya tanto hacia arriba como cuesta abajo. Así, este mujeriego y juerguista trata de compaginar su vida profesional, que atraviesa una crisis creativa, con la personal, en la que conviven de forma algo caótica su relación con su hija de 12 años Becca (Madeleine Martin), su ex-mujer Karen (Natascha McElhone)...y su desenfrenado apetito por las mujeres atractivas.

Para que puedas ponerte al día, aquí te dejo las descargas directas de la primera temporada:

1×01 Piloto
1×02 Mujer del infierno
1×03 La puta de Babilonia
1×04 Miedo y asco en el Fundraiser
1×05 Muchas risas
1×06 La absenta hace que el corazón crezca más encariñado
1×07 Chicas, interrumpido
1×08 Hijo de California
1×09 Lucro asqueroso
1×10 El trío del diablo
1×11 Pasa de página
1×12 El último vals

Y aquí los links de los dos primeros episodio de la esperada segunda temporada:

Californication 2x01 (y el link a los subtítulos)
Californication 2x02 (y el link a los subtítulos)

Ale, ale, ¡a descargar se ha dicho!

Lo mejor de la semana de los mejores blogs de la galaxia (III)

El compendio intergaláctico de "lo mejor de la semana en I Love IU" llega ya a su tercera edición, y ésta vez lo hace de la mano del compañero Hugo, de III República. Ahí va su selección:

El lunes Ignacio Blanco, en El optimismo de la voluntad, escribía su artículo 'Yo quiero que gane Obama, pero...' en el que explicaba por qué quiere 'que gane el candidato demócrata -o, mejor dicho, que pierda el republicano-. '

También el lunes, en el blog ceronegativo se iniciaba una serie de textos explicando cómo había sido la fiesta del Partido Comunista Portugués, una fiesta con éxito que puede ayudar a algunos a aprender de lo que otros hacen bien. Empezó la serie con 'Notas generales sobre la Festa do Avante 2008 (I - La base material)'

El martes el blog Basseta denunciaba la crueldad de algunas fiestas que se ensañan con animales. En 'Pongamos fin a la crueldad' señalaba en concreto las diez becerras que se matarán al día en las fiestas de Algamesí: 'Se trata de cachorros al límite de la edad legal, que sufren una larga y lenta agonía. Las torean, las banderillean, algunas son atravesadas más de 50 veces con una espada de 80 cm.'

La sorpresa llegó cuando RGAlmazán confesó en Kabila que tiene una vocación frustrada: 'Yo quiero ser liberal'. Como el pecado confesado no es venial, explicaba las ventajas que tendrá cuando consiga ser liberal: 'Si se acaban las vacas gordas y vienen las flacas, tenemos el Estado. Sí, mamá, que eres una antigua. El Estado está para eso.'

Iñaki Escudero, que escribe Des de l'esquerra reconocía la dignidad de quienes en Hondarribia se rebelan contra el tradicionalismo machista y participan en el Alarde igualitario: 'Hondarribia 2008: Un alarde de dignitat'

Kaneda, autor de El Hijo Rojo escribía un análisis sobre el origen de las normas en ''Las normas de la sala de estudio. Normas autónomas y heterónomas": con el ejemplo de una sala de estudio ilustra las ventajas de que los autores de una norma sean sus receptores.

El miércoles Alberto Hidalgo, autor del blog 'Pido la palabra', reivindicaba la presencia de los autores de blogs afines a Izquierda Unida en la próxima asamblea federal: 'La comunicación horizontal se vuelve para IU una pieza clave en la difusión de su proyecto político', decía en Por una IU 2.0.

El viernes, JavierM mostró en su blog Moscas en la Sopa las ventajas del software libre a partir de los fallos sucedidos en los ordenadores encargados del acelerador de partículas inaugurado esta semana hasta que decidieron abandonar Windows: el relato de las calamidades está en 'El gran colisionador de hadrones y la informática'

En La escarpada subida, Pedro Mª de Palacio decía en un texto titulado 'Lo importante de Salvador Allende' que cuando conmemoramos el aniversario del golpe de Pinochet hay que recordar el legado político del gobierno legítimo chileno derrocado: 'los ejes centrales del Gobierno de Unidad Popular fueron la estatización de la áreas claves de la economía, la nacionalización del cobre (principal riqueza del país), reforma agraria profunda, limitación y congelación de los precios -especialmente los de primera necesidad-, etc'.

Finalmente, don Ricardo contaba en A sueldo de Moscú lo sucedido a Larisa Duarte, ciudadana panameña que estaba invitada al III Foro Social Mundial de las Migraciones: 'ha sido tratada como si fuera una delincuente y ha pasado 18 horas encerrada en una celda en el Aeropuerto de Barajas en la que apenas ha podido dormir, porque «no se puede dormir en una celda en la que nadie ha cometido ningún delito y todos están llorando»', cuenta en 'Larisa, retenida 18 horas en el aeropuerto de Barajas'.

Esta semana seguirá habiendo grandes textos en I Love IU y al final de la misma podréis ver en ceronegativo una nueva selección con lo mejor de la semana.

Hurgando en el "ecologismo político" (II): ¿es posible un "ecologismo político" no ecosocialista?

El movimiento autodenominado “ecologismo político”* se fundamenta en la protesta ante el crecimiento económico y el productivismo, propugnando un nuevo modelo de desarrollo basado en una verdadera sostenibilidad y justicia global. Reclaman salirse del dogma del crecimiento y del productivismo.

¿Es viable la realización de los objetivos del “ecologismo político” dentro de un marco capitalista?

Considero que la crítica al capitalismo desde la óptica ecológica que hacen en diversos escritos Joel Kovel y Michael Löwy (famosos por su “Manifiesto ecosocialista”) es muy certero. Löwy se reclama del movimiento que tiene como padres, entre muchos otros, a Paco Fernández Buey y a Manolo Sacristán.

Sostienen en la línea marxista que el capitalismo, como sistema basado en la acumulación de capital, requiere de una expansión constante de la rentabilidad, y que la imposición coactiva de límites a la acumulación y a la reproducción ampliada es inviable en el sistema imperante, al ir contra las bases del mismo. Concluyen, con mucho fundamento, que el capitalismo es ecológicamente insostenible en sí mismo.

El controlar, desarrollar o frenar selectivamente las fuerzas productivas se plantea como únicamente viable dentro de un sistema socialista.

El ecosocialismo rechaza la imposición de una burocracia que escape al control democrático (rechazo que comparte desde Heinz Dieterich Steffan hasta cualquier comunista del siglo XXI que tengan dos dedos de frente).

A mi modo de entender las reclamaciones del “ecologismo político”, éste es profundamente incompatible con cualquier modelo sociopolítico y económico distinto del socialista. Es decir, considero que los fines últimos del “ecologismo político” sólo son realizables a través de un proyecto “ecosocialista”.

Para profundizar más en las propuestas ecosocialistas, visita www.ecosocialismo.es (sí, es un link que lleva a un hilo del Foro Alternativo de IU, jurl, jurl…pero la recopilación de textos y el debate que se da allí merece realmente la pena)

*esta entrada es la continuación de "Hurgando en el "ecologismo político" (I): la "transversalidad"

Karl Marx SÍ entendería la crisis (respuesta al atrevido ignorante Josep Pernau)

En los dos últimos días ha aparecido publicada en “El Periódico de Catalunya” y en “La Voz de Asturias” una columna de Josep Pernau titulada “Karl Marx no entendería la crisis”. Para quien quiera leer el breve artículo de Pernau le dejo aquí ambos links (1 y 2). El texto de Pernau consiste en una serie de lugares comunes sobre la supuesta novedad de la crisis debido al componente de la economía globalizada, y finaliza con el siguiente párrafo: “Y es que ante la crisis no hay lucha de clases que valga. Si volviera a este mundo el pobre Karl Marx, andaría perdido en la lucha imposible contra una situación que dicen que empezó por el gremio del ladrillo. Acabaría rompiendo su obra El Capital.

Josep Pernau deja patentes tres cosas: su profundo desconocimiento de la obra cumbre de Karl Marx (El Capital), su ignorancia sobre los motivos de la actual crisis, y su brutal atrevimiento (propio de un ignorante) al intentar dar por caducos en veinte líneas los estudios de unos genios de la economía como eran Marx y Engels.

Le convendría al señor Pernau, como forma de enriquecerse humanamente y de paliar parcialmente su imprudente desvergüenza, leerse El Capital, cosa que estoy convencido que no ha hecho (no le culparía de no habérselo leído si no pecara de tanto descaro e ignorancia, ya que El Capital es un interesante tocho, pero un tocho al fin y al cabo…). Si lo lee encontrará que en la época en la que fue escrito aún no estaba popularizado el término “hipotecas subprime”, pero que aún así el prusiano tenía muchas y muy buenas reflexiones sobre los desastres que puede causar el capital financiero y el ciclo económico capitalista.

Si al señor Pernau la tarea de abordar El Capital le parece horrible, le quedan aún dos opciones:

1- No opinar sobre lo que no tiene ni la menor idea. Demasiado tarde para acogerse a ésta opción, pero puede servirle para un futuro.

2- Buscar información extractada sobre la materia, pues aunque (a diferencia de la Iglesia Católica) el marxismo no tiene “doctores”, sí que tiene “gente docta” que ha tenido la diligencia de estudiar desde la visión clásica de Karl Marx y Friedrich Engels la actual crisis económica.

Si el atrevido ignorante del señor Pernau hubiera tomado el segundo camino, podría haber recurrido a la popular herramienta llamada “google”. Tecleando como parámetros de búsqueda cosas como sencillas como “Marx” “crisis económica” “marxismo” podría haber llegado el señor Pernau a todo un mundo de sesudas reflexiones que desde la óptica del marxismo actual y desde los textos clásicos dan su respuesta a los orígenes de la crisis económica actual.

Suponiendo que un atrevido ignorante como el señor Pernau es seguramente lo suficientemente vago como para ni realizar ésta tarea por sí mismo, le dejo aquí un par de enlaces por si algún día busca Josep Pernau su propio nombre en google y, dando con éste blog, decide leer la entrada:

Capital financiero, crisis y especulación ¿Qué pensaban Marx y Engels?” de Jordi Escuer

La web acerca de “Los ciclos económicos”, de Héctor Mondragón


[Entrada relacionada en "El hijo rojo": "Especulación con bienes básicos, respuesta a Javier Caso"]

Hurgando en el "ecologismo político" (I): la "transversalidad"

Aunque todas las variadas manifestaciones del ecologismo son movimientos políticos, en ésta ocasión me referiré al movimiento que se autodenomina “ecologismo político”.

El referente más importante de esta escuela serían Los Verdes alemanes, que usaron en su fundación el lema “la ecología no está ni a la izquierda ni a la derecha, sino que va por delante”. También los partidarios del “ecologismo político” en Francia establecían por aquella época como consigna el “ni-ni”: ni de izquierda, ni de derecha.

Aunque tradicionalmente éstos partidos han priorizado las alianzas con fuerzas de la izquierda, ha tenido excepciones sonadísimas como el pacto con los democristianos de la CDU en Hamburgo, fórmula de gobierno que no se descarta trasladar al nivel federal tras las elecciones de 2009.

Por mi experiencia personal he constatado que la apelación al “ecologismo político” se usa como fórmula para presentar una determinada forma de hacer política que no sea vista como agresiva para ninguna sensibilidad ideológica concreta. Eso se viene denominando recientemente como “transversalidad”.

En España el discurso de la “transversalidad” tiene como máximo exponente a UPyD (Unión, Progreso y Democracia), que busca el ser una fuerza a la que puedan acudir los votantes hastiados de cualquier formación política (exceptuando a los simpatizantes del nacionalismo no-españolista, que es el único campo del espectro político mayoritario que no podría encontrar refugio bajo el ala de UPyD)

La izquierda en España se adelantó a la consolidación de una fuerza del “ecologismo político” y tomó como una de sus banderas la problemática ecológica. La iniciativa fue tremendamente acertada, y buena parte de ese acierto se la debemos a pioneros en la materia como Manuel Sacristán Luzón.

Con la adhesión temprana a la lucha ecologista, la izquierda transformadora no sólo se enriquecía a sí misma tomando en consideración una nueva contradicción que hasta entonces se había dejado un lado (la contradicción capital/naturaleza), sino que cerraba la puerta a partidos que bajo el manto del “ecologismo político” pudieran finalmente defender posiciones reaccionarias en lo social desde las instituciones apelando a la “transversalidad” de sus propuestas.

Quedando planteado el escenario en el que se mueven las fuerzas autodenominadas del “ecologismo político”, mañana seguiremos hurgando y reflexionaremos sobre la posibilidad de dar respuesta a los planteamientos puros del “ecologismo político” desde un sistema socio-económico distinto al socialista.

Las normas de la sala de estudio. Normas autónomas y heterónomas.

¿Habéis visto la película “Las normas de la casa de la sidra”? Uno de los momentos culmen de la película se produce cuando a los temporeros que trabajaban recogiendo manzanas el protagonista les lee las normas que el dueño de las tierras había pegado en el barracón donde se hospedaban.

Las normas llevaban allí clavadas desde tiempos inmemoriales, y los trabajadores iban cada año a aquellas tierras y se quedaban en aquel barracón sin reparar en esa hoja de papel que estaba en la pared.

El protagonista, Homer (interpretado por Tobey Maguire), que era el único de todos ellos que sabía leer, se acerca a la pared y a petición de uno de ellos comienza a leer el listado de disposiciones que el terrateniente había establecido como normas para los inquilinos del barracón. Tal vez los trabajadores habían visto antes la hoja allí pegada, pero como no sabían lo que ponía nunca le habían dado importancia. Ahora Homer se la estaba leyendo: eran normas. Los temporeros descubrían por primera vez la naturaleza de aquella hoja.

Homer va enunciando una a una las normas, y cada norma es más estúpida que la anterior (hasta el punto de que todas las normas se podían resumir en dos: “prohibido fumar y subir al tejado”, pero el terrateniente decidió redactarlas como si los temporeros fueran necios, escribiéndolas tal que “está prohibido subir al tejado a dormir; está prohibido subir al tejado a comer; aunque haga calor dentro del barracón, no se puede subir al tejado…”).

Cuando Homer acaba de leerlas, los temporeros le dicen que las quite de la pared y las queme. “Esas no son nuestras normas, Homer…vamos, quémalas”.

La escena nos permite visualizar de una forma maravillosa la distinción entre normas autónomas y heterónomas.

Las normas autónomas son aquellas normas en las que quienes las fija y quienes las recibe son la misma persona. Los trabajadores del barracón se habían dotado de normas autónomas.

Las normas heterónomas son aquellas en las que quien pone la norma es diferente del que la recibe. Los temporeros rechazaban las normas heterónomas para organizarse en el barracón.

Las normas autónomas no tienen porqué ser más justas o adecuadas que las heterónomas (puede que realmente no fumar en aquellas camas de paja fuera una cosa buena…pero los temporeros fumaban de continuo), aunque suelen serlo…lo que sí son indudablemente es más democráticas. Dice Bobbio que, en última instancia y de forma ideal, la democracia es el sistema de la autonomía y la autocracia el de la heteronomía.

Como regla general, las normas autónomas suelen estar mejor adecuadas a las necesidades de los sujetos que las van a recibir. ¿Nunca has vivido una situación en la que piensas cosas como “se nota que quien legisló sobre esto no se tuvo que enfrentar al problema sobre el que legisló”? A mi me pasa muchas veces lo de encontrarme con normas que no responden a las necesidades de quienes las reciben.

En la sala de estudio a la que acudo los fines de semana sucede eso: existe, por citar una, la norma de no poder abandonar el puesto de estudio más de veinte minutos, o se te retirarán las cosas de allí.

Si la gente que vamos allí a estudiar pudiéramos hacer las normas, estoy convencido de que habría unas normas mucho mejores. Por ejemplo la regla de los veinte minutos tendría dos excepciones: no se retirarán las cosas si hay sitios vacíos de sobra; y no se retirarán las cosas entre la 1 y las 3 de la tarde (armisticio para ir a comer).

Son excepciones de pura lógica que de hecho ya se aplican cuando no está allí el controlador, es decir, cuando nosotros mismos hacemos de controladores: nadie te increpa si dejas las cosas allí una hora para ir a comer, aunque esté abarrotado el centro; y nadie te dice que tienes una caradura tremenda si estás fuera cuarenta minutos pero hay sitios vacíos de sobra.
Pero cuando está allí la autoridad nuestra normativa autónoma no sirve de nada: aunque la mitad de la sala de estudio esté vacía te retiran los apuntes cuando pasas afuera más de lo reglamentado, a cualquier hora y en cualquier situación.

Las normas tontas de la sala de estudio son una nimiedad y no causan mayores males…pero por desgracia si subimos nos encontramos con que todo el sistema funciona de forma similar… ¿no sería genial poder participar en la elaboración del Ordenamiento que ha de regirnos? ¿no sería genial…la democracia?

¿Tú qué opinas?

Lo mejor de la semana en I Love IU (II)

Ésta semana he tenido el privilegio de ser el encargado de seleccionar las que a mi juicio han sido las mejores entradas de la semana en “I Love IU”. Tomo el relevo de arkimia, promotor de la iniciativa, y sigo con el sistema de colocarlas en orden alfabético.

Aquí están las seleccionadas:

Celestino y
cierra España (o los polvos y los lodos)
, de III República

Españolidades, de Trabajando con el vacío

Etnocentrisme o alterglobalització, de Antoni Puig Solé

Georgia, el agua de Tsjinvali y las armas de EEUU, de A Sueldo de Moscú

Gustav vs. Katrina (EE.UU. aprende del maestro: Cuba), de ceronegativo

Las fosas de la memoria, de Haciendo la O con un canuto

¿Liberales? , de Idiota en Brobdingnag

Los abuelos en la familia de hoy
, de Kabila

Los puentes de Laviana, de La azotea

Soñando libertá, de Moscas en la Sopa

Y haciendo alarde de una coordinación de grupo que para sí la quisieran los espartanos de “300”, cedo el testigo a Hugo, quien hará la recopilación de la próxima semana.

Compraventa del “dolor”. La hipocresía de Pilar Rahola.

Éste sábado ha acudido al programa “La Noria” de Telecinco Violeta Santander, quien es conocida por ser la mujer a la que Jesús Neira intentó auxiliar al verla siendo agredida por su novio, Antonio Puerta.

Violeta Santander asegura que Antonio Puerta no la empujó, y que por tanto Jesús Neira se equivocó al acudir a ayudarla. A pesar de que, según se ha publicado, los testigos presenciales y la cámara de seguridad del hotel señalan que efectivamente Puerta, en un forcejeo, empujó y tiró al suelo a Violeta Santander, ella mantiene que cayó al suelo víctima de un ataque de vértigo.

Antonio Puerta dio un puñetazo a Jesús Neira que le produjo una lesión cerebral y un edema pulmonar. En el momento en el que escribo esto el profesor Neira se encuentra en coma.

Considero que Jesús Neira se comportó como toda persona con ética debería haberse comportado. Actuó de una forma correcta. Es más, aunque Puerta no estuviera pegando a Violeta Santander y sólo lo pareciera, Neira actuó correctamente acercándose a la escena e increpando a Puerta (personaje que según su novia iba puestísimo de cocaína) para que cesara de comportarse agresivamente. Hizo lo que se debe hacer en una situación en la que hay poco tiempo para reaccionar y en la que, además, uno tiene que enfrentarte a una persona que es altamente posible que reaccione violentamente (como desgraciadamente sucedió).

Si intervienes tal vez te equivoques, pero si no intervienes te equivocas seguro. Jesús Neira intervino y, a luz de los datos que se nos han ofrecido, no se equivocó en absoluto. Tuvo un comportamiento ejemplar, y acabó muy mal parado.

Lo más sorprendente de la “entrevista” (por llamar de alguna manera al bochornoso espectáculo que se vio en “La Noria”) no fue la actitud de Violeta Santander, quien se movió dentro de lo que era previsible esperar tras saber su posición en éste tema: defendió a Antonio Puerta diciendo que era una persona que nunca le puso la mano encima, y remarcando continuamente el atenuante de que Puerta estaba muy drogado; se lamentó de que Neira estuviera en ese fatal estado, pero siempre aclarando que ella también era una víctima (no de Puerta, sino “de la sociedad”). Decía que lo más sorprendente no fueron las declaraciones de Violeta Santander, sino la brutal hipocresía que desplegó una de las periodistas que sentaban frente a la invitada para ponerla a parir: Pilar Rahola.

Nada más comenzar su intervención Rahola acusó a Santander de inmoral por comerciar con el sufrimiento de Neira y su familia, pues la mujer acudió al programa “La Noria” cobrando. Dijo (si no me falla la memoria, lo dijo textualmente) que lo que hacía Violeta Santander era “comprar el sufrimiento ajeno”.

Se equivocaba totalmente la señora Rahola: Violeta Santander estaba, en todo caso, “vendiéndolo”, pues quien lo compraba era Telecinco. En el negocio que a Pilar Rahola le parecía inmoral (el uso lucrativo del dolor) la cadena de televisión que le pagaba a doña Rahola por sentarse y participar del espectáculo era no sólo cómplice, sino parte imprescindible. Sin un Telecinco que compre algo deleznable, no hay una Violeta Santander que pueda consumar la venta de algo deleznable.

Rahola, denunciando el vicio ajeno, destapó el suyo propio, pues ambas participaban del mismo negocio en términos idénticos, pero como partes enfrentadas.

“La hipocresía es el tributo que el vicio rinde a la virtud” (François de la Rochefoucauld)

PS.: En la foto de abajo a la derecha, el profesor Neira. Pase lo que pase, ese será el rostro de un hombre que habrá vivido, porque vivir no consiste en respirar, sino en obrar. Mis mayores deseos de recuperación para él.

Aznar, un adicto a la fama

Nadie había oído nada, nadie le había señalado, nadie le había preguntado…pero aún así Aznar quiso dejar claro que él no era el padre del hijo que una Ministra francesa está esperando. La susodicha era una perfecta desconocida en nuestro país. Su vida privada interesaba menos que un sello de AFINSA. Hasta que llegó la FAES, fundación que él dirige, y mandó una notita a la prensa diciendo que tenían bajo control la bragueta del ex Presidente y que ese niño no era suyo. Aznar volvía a los periódicos (sí, a la página de atrás, esa destinada al cotilleo, ¡pero volvían a hablar de él!).

Políticamente hablando, Aznar tiene en la actualidad tanta relevancia pública como la carta a los Reyes Magos de Ángel Cappa, de ahí que haya que tenido que buscar otras vías para satisfacer sus anhelos de notoriedad. Ha escogido la opción más sencilla: airear su vida íntima mientras interpreta (de una forma muy cómica) a un señor que haría lo que fuera por preservarla. Nadie como él ha interiorizado aquello de “que hablen de ti aunque sea bien”. Aznar...ese yonki de la fama.

La irresponsabilidad penal Real no es real. ¿Juicio al Rey?

El Rey de España puede ser juzgado y condenado si se demostrara la implicación en el Golpe de Estado que le atribuye, entre otras muchas personas, el Coronel Amadeo Martínez. El artículo 56.3 de la Constitución, que establece su inviolabilidad y su no sujeción a responsabilidad penal, no podría librarle de ser ajusticiado.

La explicación a éste fenómeno reside en que el Estado español ha ratificado el Estatuto Penal Internacional, el cual proclama que los delitos contemplados en el mismo pueden ser enjuiciados sin consideración al cargo oficial de la persona acusada sea Jefe de Estado o de Gobierno, miembro de un Gobierno o Parlamento, representante elegido o funcionario de gobierno, lo que en ningún caso eximirá de responsabilidad penal ni constituirá per se motivo para reducir la pena. Debido a la tendencia universal de amparo a los Derechos Humanos, el Tribunal Penal Internacional sería plenamente competente para conocer de éstos delitos.

Existiendo interesantes iniciativas en nuestro país como la plataforma “Juicio a Aznar” o las solicitudes de extradición de integrantes de la SS a España, podría ser conveniente, siguiendo esa línea, la articulación de un movimiento destinado a pedir la investigación oficial de la participación de Juan Carlos I en el fallido intento de Golpe de Estado del 23-F y en cuantos crímenes de relevancia pudiera haber participado.

Primer compendio intergaláctico de “Lo mejor de la semana en I Love IU”

¿No sabes lo que es “I Love IU”? Ayh madre mía, ¡lo tuyo difícilmente tiene perdón! Te lo explico porque nadie nace sabido: I Love IU es el agregador de blogs afines a Izquierda Unida. Es decir, un contubernio eco-bolche-masónico de gentes subversivas, que recoge en su seno a más de un centenar de bitácoras.

A iniciativa de arkimia (loor y gloria al compañero Fernando), todas las semanas publicaremos un “lo mejó de lo mejó” de lo que se publique en I Love IU.

Ésta semana el top ten lo ha hecho el propio Fernando, y la semana que viene yo mismo le tomaré el relevo y haré el listado de lo que a mi criterio ha sido lo más destacado de los últimos siete días.

Aquí está la chanante primera lista, por orden alfabético:

"Aznar(fobia)", en Digo vivir.

"Cerremos Garoña", en Ceronegativo.

"En el Imperio (y VII): Ah, pensé que eras blanquito", en III República.

"Estío y hastío", en Moscas en la Sopa.

"Las petroleras nos vacilan", en Kabila.

"Luego vendrán las lamentaciones", en A sueldo de Moscú.

"Manual para hacer un blog: ¡Que inventen ellos!", en Ceros a la izquierda.

"Objeción de Any Rand al comunismo. La objetivación de la necesidad", en El hijo rojo.

"Sarah Palin, Alaska y la Antártida: una nueva oportunidad de negocio para el lobby petrolero de EEUU", en So richly - Tan ricamente.

"Zona CorruPPtiva", en Buscando la frase perfecta.

¡A correr a visitarlos, muchach@s!