La selección semanal, por Curro

Esta semana le ha tocado hacer la recopilación de lo mejor de la blogosfera roja a Curro, así que ya estáis tardando en ir a su blog a ver qué nos cuenta sobre Surco, Kabila, Liber, Hugo, Antonio, Ricardo, Juan, Juan, Inés, Manuel, un menda o Raül. Y la semana que viene, turno para Líber.

Lost (Perdidos) 5x15

Aquí os traigo en descarga directa de un sólo link, con sus correspondientes subtítulos, el episodio número 15 de la quinta temporada de esta gloriosa serie que tanto nos hace sufrir, titulado "Follow The Leader"...título que a los gañanes como yo nos recordará a aquella mítica canción del verano que decía tal que así: "folou de lider lider lider, folou de lider, ¡sígueme!", y que se bailaba yendo de un lado para el otro de la pista, ¿os acordáis?

Anda que no bailé yo la cancioncilla aquella en el discobar Riscar en Llaviana...creo que era más o menos del mismo año que la de "Who let the dogs out? Woof, woof, woof, woof!" en la que todos nos poníamos a ladrar como gilipuertas. Los clásicos nunca mueren.

No me enrollo más:

Lost (Perdidos) 5x15 "Follow The Leader", y sus subtítulos.

A disfrutar, muchachada.

Alianza de Civilizaciones

A pesar de no ser mucho más que la cara sonriente del capitalismo, Zapatero está resultando ser posiblemente el mejor Presidente de España desde la II República (supongo que en parte por mérito suyo, en parte por demérito de los que le han precedido, y en parte porque nuestra historia democrática es corta y ello supone que pocos han ocupado su puesto con anterioridad).

Junto con sus grandes errores y su política continua de servilismo y compadreo con el gran capital, ha tenido unas cuantas ideas bastante rescatables. Una de ellas, a la que la derecha calificó de cursi y ridícula, ha sido la “Alianza de Civilizaciones”. Llevada de la mano de Gustavo Bueno, la reacción consideró a esta iniciativa como el fruto emblemático del “Pensamiento Zapatero” (el cual a su vez sería, según el citado señor que quiere tirar por la ventana a la Ministra Aído, un tipo de “Pensamiento Alicia”)

Si lo del “Diálogo de Civilizaciones” se le hubiera ocurrido hoy a Obama, estarían aplaudiendo hasta con las orejas desde Pedro J. hasta Rajoy. Pero como fue idea de Jatami y la popularizó Zapatero, iba de suyo el oponerse.

Lo peor de la “Alianza de Civilizaciones” es que jamás se llevó a efecto porque nunca hubo voluntar de establecer esa alianza. De haberse desarrollado coherentemente la idea por todos los que dijeron haberse implicado en esta iniciativa, el 28 de Diciembre de 2008 más de medio mundo hubiera estado condenando el ataque de Israel contra la Franja de Gaza.

Llámese como se quiera llamar, la paz entre pueblos pasa por superar el belicismo que le es intrínseco al imperialismo y dirigirse hacia una búsqueda de vínculos más fraternales entre las naciones, a semejanza de los que propugnara el Movimiento de Países No Alineados.

Ello, claro está, sin caer en el relativismo moral de que todo producto propio de cualquier cultura o sistema político es respetable: ni la ablación de clítoris es respetable, ni la lapidación es respetable, ni el sistema sanitario estadounidense es respetable, ni la pena de muerte yankee con la raza como factor determinante de la condena es respetable, ni la directiva de la vergüenza europea es respetable…Conscientes de esto, como señaló la delegación cubana ante el Plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de noviembre del pasado año, “la alianza de civilizaciones es la única opción para enfrentar al unilateralismo y la globalización neoliberal que intentan mantener a los países del sur en el subdesarrollo e imponer la homogeneización y el dominio de nuestras culturas”.

Antisistema

Aunque el “Foro Español de la Familia” organiza frecuentemente manifestaciones bastante multitudinarias, no reciben el trato por los medios de comunicación de “antisistema”: a pesar de que el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo es parte del sistema, mostrarse contrario a ello no es (a tenor del uso que dan los medios de comunicación a la palabra “antisistema”) pasar a estar contra el sistema.

Tampoco podemos concluir que el uso de la violencia por los manifestantes marca la línea entre una manifestación “antisistema” y otra que no lo es: las manifestaciones a favor del derecho a techo o contra el Plan Bolonia son abrumadoramente pacíficas y, sin embargo, se caracterizó desde un inicio a sus protagonistas como “jóvenes antisistema”.

Deberíamos deducir que ser considerado o no “antisistema” tiene que ver con lo esencial para el sistema que sea el objeto de la protesta.

A la vista de los acontecimientos, el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo no parecen formar parte del acervo esencial del sistema según el criterio de los medios de comunicación (de lo contrario el “Foro Español de la Familia” sería considerado un grupo antisistema). A la luz de esto, si se eliminara cualquier derecho al aborto o se derogara la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, como pretenden organizaciones como el “Foro Español de la Familia”, lo que se considera “sistema” por los medios seguiría existiendo esencialmente igual que lo es actualmente.

No parece ser así en el caso del Plan Bolonia: oponerse a él equivale a ser considerado un “antisistema”. Tiendo a pensar que para los medios de comunicación y quienes los poseen, el Plan Bolonia es algo esencialmente ligado al modo actualmente predominante de producir, consumir y vivir (mucho más ligado de lo que lo están temas tan importantes como el derecho al aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo).

Sucedía lo mismo con las plataformas por el derecho a la vivienda: el movimiento en sí, cuya única consigna era convertir en realidad un derecho consagrado en la Constitución, era antisistema. Encontramos aquí otro tema que, para los medios de comunicación, está esencialmente ligado al sistema en el que vivimos: que la primera vivienda fuera un derecho y un bien libre de especulación trastocaría tanto el sistema realmente existente que reivindicarlo es ser un antisistema.

Se me ocurre que ser o no ser considerado “antisistema” tiene algunas importantes implicaciones prácticas: las reivindicaciones no “antisistema” son objeto de especial protección (como afirmación del derecho a la libertad de expresión y manifestación) y sus pretensiones se ponen fácilmente a debate entre los políticos; por el contrario, quienes son considerados “antisistema” pueden ser reprimidos violentamente y sus reivindicaciones pueden no ser tenidas en cuenta independientemente de la cantidad de gente que detrás de ellas las sustente.