Si los sueños tuvieran género los míos de estos días serían de la categoría "bucólico cubanil". En serio. Os contaré el ultimo:
Bajo las escaleras de mi casa y después de unos minutos caminando atravieso una avenida de amplios soportales. Me encuentro con Santiago y me dice que el domingo jugarán un partido de pelota, suplicándome que me apunte. Le digo que soy malísimo pero muy amablemente me asegura que no importa. Sigo mi camino. Un Ford inmenso de los 5o' se detiene para dejarme paso. Llego a casa de Raimunda y me vende una botella de ron. Me voy muy contento con la botella bajo el brazo y llego a un patio verde. Tomo asiento sobre un escalón y escucho como un mulato alegre toca con su guitarra una canción triste:
Seguro que vosotr@s no os habéis "trascendido oníricamente" tanto como yo anoche y habéis tenido un sueño como Tutatis manda (esto es, un sueño guarro, claro está)
